La 3ª temporada de la serie BORROWED HEAVEN llegará a partir de septiembre.
Muchas gracias :)
jueves 11 de junio de 2009
domingo 17 de mayo de 2009
Capítulo XXXI
DÍA 30
JACK.- ¿Y ahora qué?
REMY.- Pues nos tendremos que quedar sin grupo.
MIMI.- No entiendo a Sarah. No la entiendo, la verdad.
LAURA.- A lo mejor le ha pasado algo.
JACK.- Puede que ese sea el problema. Estará cansada de ocuparse de los problemas de los demás, ¿no?
JOE.- Joe dice que era su trabajo.
JACK.- Claro que era su trabajo. Pero eso no quita para que nosotros no fuéramos educados con ella.
MIMI.- Pues si no quiere seguir con esto, tal vez yo no quiera seguir en esta asquerosa ciudad. Tal vez no quiera seguir estando sobria.
JACK.- Qué estás diciendo.
MIMI.- Pues eso, Jack. Me he dejado un dineral en rehabilitación para dejar de beber. ¿Y si realmente no quiero dejar de beber?
JOE.- Joe opina que Mimi puede tener algo de razón.
LAURA.- ¿Y todo por lo que hemos luchado?
REMY.- Nos ha abandonado. Abandonémosla a ella.
JACK.- Lo que decís no tiene sentido.
Mimi se levanta de la mesa.
MIMI.- Primero Karen. Luego Tom. Andrea llegó y como si no estuviera. Luego Holden. Y ahora Sarah. Quizá ya haya llegado la hora de pasar página.
JACK.- Mimi...
MIMI.- Jack... Laura... Joe... Remy... ha sido un placer compartir tanto con vosotros este último año. Pero siento que necesito cambiar de aires. Y Sarah me ha dado el punto de inflexión que necesitaba. Sólo deseo que os vaya bien la vida, y si Dios quiere, nuestros caminos se vuelvan a cruzar.
Mimi inclina un poco la cabeza y sale de la sala. Acto seguido, Remy se levanta.
REMY.- Supongo que esto significa la disolución del grupo. Au revoir, amigos.
Remy hace una reverencia y se va.
JOE.- Joe di... di... Yo digo... que es una pena... pero que sé que tarde o temprano nos volveremos a ver.
Joe se levanta y se va.
JACK.- Nos hemos quedado solos, Laura.
LAURA.- Pues supongo que esto es un adiós, ¿no?
JACK.- ¿Lo dejamos en un... hasta luego?
LAURA.- Nunca me gustó decir adiós.
Laura sonríe y se va. Jack se queda solo. Se levanta, se acerca a la puerta, mira hacia el interior, apaga las luces y se va.
EN CASA
Anna está tumbada en el sofá.
ANNA.- Maldita tetuda. Robarme así el protagonismo de... La verdad es que lo hace de maravilla, que maldita z...
Suena el timbre. Anna se levanta y abre la puerta.
ANNA.- Ah, eres tú.
DAVID.- Me encanta cómo me recibes siempre.
ANNA.- ¿Verdad? Soy un encanto.
DAVID.- ¿Y Andrea?
ANNA.- Lejos de aquí.
DAVID.- ¿Y la otra... la que tiene pinta de verdulera?
ANNA.- Ni lo sé, ni me importa. Qué quieres.
DAVID.- Vengo a darte una oportunidad.
ANNA.- ¿Me ves con cara de necesitarla?
DAVID.- Sé que en la serie te va mal.
ANNA.- Eso es muy relativo.
DAVID.- ¿Tú crees?
Anna le deja pasar.
ANNA.- Desembucha.
DAVID.- Te diré un nombre: Milton’s.
ANNA.- ¿Quieres hacer la competencia a Mento’s?
DAVID.- No, idiota. ¡Un restaurante! Con tu fama y mi buen hacer en los negocios...
ANNA.- Paso.
DAVID.- Si no te he contado nada aún.
ANNA.- Ya, pero paso.
DAVID.- ¡Anna!
ANNA.- ¿Te lo deletreo?
Suena el timbre.
ANNA.- Abre tú. Yo me voy al hidromasaje. Hoy no estoy de humor para hablar contigo.
DAVID.- Eres cabezota como tú sola.
David abre la puerta.
SAM.- ¿Se encuentra Caroline Blue en casa?
DAVID.- Quién pregunta.
SAM.- Inspectores Sam Morrison y Ryan Warrick.
DAVID.- Anna, aquí hay dos policías.
EN LA IGLESIA
CURA.- Larry Blue, ¿aceptas a Gabrielle Marquez como legítima esposa para amarla y respetarla, en la salud y en la...
FUERA
Una furgoneta para frente a la iglesia.
BARRY.- Bueno, ya hemos llegado.
ANDREA.- No sé si quiero entrar ahí.
BARRY.- Piensa en lo que hemos hablado, Andrea.
ANDREA.- Es una persona que me ha hecho tanto daño.
BARRY.- ¿Y por qué no cerrar el círculo entonces?
ANDREA.- Es que soy incapaz de entrar ahí.
BARRY.- No te conozco. Ni tú a mí. Pero creo que deberías entrar ahí y hablar con él.
ANDREA.- Odio esta situación. ¿Por qué las cosas no pueden ser más fáciles?
BARRY.- Porque si lo fueran, ¿qué interés tendría la vida?
EN LA IGLESIA
CURA.- Yo os declaro marido y mujer. Puede besar a la novia.
Larry besa a Gabrielle y los dos giran y se dirigen a la salida de la iglesia. Carol está esperando en la entrada, junto a Victor.
VICTOR.- No vino al final.
CAROL.- No pensé que fuera capaz. Pero no se habrá sentido con fuerzas. Pobre Andrea.
Se abre la puerta de la iglesia y salen Larry y Gabrielle. Andrea está esperando en la salida. Larry la ve.
LARRY.- Gabrielle, dame 1 minuto.
GABRIELLE.- Pero...
Larry se suelta del brazo de Gabrielle y corre hacia Andrea.
LARRY.- Pensé que no vendrías.
ANDREA.- Sabía que era importante para ti.
LARRY.- Gracias.
ANDREA.- He cumplido entonces.
LARRY.- Sí, bueno, en cierta medida... sí.
ANDREA.- Vale, ahora quiero que me escuches. Lo diré una vez. Te perdono. Te perdono todas las cosas que me has hecho. Y te pido perdón por el daño que te haya podido hacer yo. Pero no puedo seguir con esto el resto de mi vida. Por eso, he tomado una decisión.
Andrea le da un abrazo.
ANDREA.- No quiero volver a saber nada de ti, ni volver a verte, ni volver a nada contigo. No te guardo más rencor. No quiero seguir viviendo enfadada contigo. Pero tampoco quiero jugar al reencuentro entre hija y padre. Ambos sabemos lo que hay y lo que ha habido.
LARRY.- Andrea...
ANDREA.- No, no y no. No digas nada.
Andrea se da la vuelta y se va. Larry se queda solo mirando cómo se aleja su hija.
EN EL AEROPUERTO
Holden entra en el aeropuerto. Corre hacia uno de los mostradores.
HOLDEN.- ¿El avión hacia Dublín?
AZAFATA.- Salió hace 5 minutos.
HOLDEN.- Oh...
Holden se aleja y camina hacia los bancos de espera, viendo los aviones de fondo. Se pega al cristal y empieza a llorar.
SCOTT.- ¿Holden?
Holden se gira.
HOLDEN.- ¿Y tu avión?
SCOTT.- Lo perdí. ¿Estás llorando?
HOLDEN.- No.
SCOTT.- Sí que lo estás.
HOLDEN.- Puede que un poco.
SCOTT.- No seas tonto.
HOLDEN.- No estoy llorando.
SCOTT.- Vine sólo por el funeral de mi padre... Ahora vuelvo a donde pertenezco.
HOLDEN.- Pero... quiero que te quedes.
SCOTT.- No digas tonterías. No me conoces de nada.
HOLDEN.- Pero contigo no se me olvidan las cosas. Recuerdo exactamente todo lo que he hecho cuando estoy contigo. ¿No dice nada eso?
SCOTT.- Sí, supongo...
HOLDEN.- Hacía mucho tiempo que no recordaba con tanto detalle lo que había hecho la noche anterior... hasta que la pasé contigo. Sé que hay algo ahí.
SCOTT.- Holden...
HOLDEN.- No quiero pasar lo poco que me queda de vida... bueno... solo.
SCOTT.- No... no busques en mí apoyo, Holden. No.
HOLDEN.- Sólo te pido que te quedes.
SCOTT.- Es mucho pedir. Mi avión saldrá dentro de dos horas.
HOLDEN.- ¿Te vas?
SCOTT.- Lo siento, Holden.
HOLDEN.- Entonces me quedaré contigo estas dos horas.
Scott sonríe y se sienta junto a él.
HACE 5 MESES
SACERDOTE.- Queridos hermanos, hoy estamos aquí reunidos para unir en matrimonio a Paul...
Las puertas se abren de golpe.
FRAN.- ¡YO OBJETO!
PAUL.- ¿FRAN!
RACHEL.- ¡Quién eres tú!
FRAN.- ¡SU MUJER!
La gente empieza a murmurar de nuevo, más alto que antes.
RACHEL.- ¡SERÁS...!
Rachel le da un tortazo a Paul y sale corriendo de la iglesia, llorando. Mientras corre por el pasillo, la gente va levantándose, alarmada.
PAUL.- ¡RACHEL, ESPERA!
PAUL corre tras ella, cuando se cruza con Fran.
PAUL.- ¡Estarás contenta!
FRAN.- No podía dejar que te casaras con ella. Yo te quiero a ti.
Fran intenta abrazarle pero Paul la aparta.
PAUL.- Eres una arpía. Eres... despreciable. Me das asco.
Paul aparta a Fran.
FRAN.- ¡ELLA NO TE QUIERE COMO TE QUIERO YO!
CAROLINE.- Menuda se acaba de armar.
EN LA CALLE
Rachel, llorando, corre escaleras abajo y empieza a correr por la hierba pero se va frenando. Está lloviendo a cántaros.
PAUL.- ¡RACHEL, ESPERA!
Rachel se gira. Está sofocada y sollozando.
RACHEL.- ¡No puedo casarme!
Paul corre hacia ella.
PAUL.- Estamos divorciados. Fue hace mucho, Rachel.
Sigue lloviendo con fuerza. Rachel tiene el vestido por abajo lleno de barro y el pelo empapado.
RACHEL.- ¡Me mentiste!
PAUL.- Lo siento, Rachel, yo...
RACHEL.- ¡POR ESO NO PUEDO CASARME CONTIGO! ¡PORQUE YO TAMBIÉN TE HE MENTIDO!
PAUL.- No entiendo, Rachel, qué...
RACHEL.- La... la otra noche (le cuesta hablar) me emborraché y... me acosté con otro.
Paul se queda callado pero no deja de mirarla.
PAUL.- Me da igual.
RACHEL.- ¿Qué?
PAUL.- Que me da igual. Yo te quiero a ti. Y sé que no lo hicis...
RACHEL.- ¡Pero a mí no me da igual! ¡NO... NO PODRÍA VIVIR CON ELLO! ¿Entiendes? No... ¿Y si lo volviera a hacer?
PAUL.- Pero Rachel...
RACHEL.- Mírate, Paul, eres rico, guapo y la mejor persona que hay en este mundo. ¡Necesitas a alguien que te haga feliz! Yo te he mentido, te he engañado... y me da miedo poder volver a hacerlo.
PAUL.- Rachel... no...
RACHEL.- ¡Y además tú estás casado! ¿Por qué no me lo dijiste?
PAUL.- Pensé en decírtelo más de mil veces. Pero nunca pude reunir el valor sufi...
RACHEL.- No iba a funcionar, ambos lo sabemos. Todo fue tan rápido...
PAUL.- Demasiado.
RACHEL.- No quiero que acabase todo mucho peor.
PAUL.- No pasa nada, Rachel. No pasa nada.
Paul se acerca, la coge y la besa apasionadamente, bajo la lluvia, durante unos segundos. Acto seguido, le susurra unas palabras al oído. Rachel sonríe y Paul se aleja bajo la lluvia.
EN CASA
ADMIRADOR.- Si no sonríes, Andrea, no vamos a ningún lado.
ANDREA.- No pienso sonreír.
AMDIRADOR.- Oh, claro que vas a sonreír.
Suena el timbere.
ANDREA.- ¡SOCORRO!
Le tapa la boca a Andrea.
ADMIRADOR.- Habla y te corto el cuello.
BRUCE.- ¡Andrea! ¿Estás ahí? ¿Andrea?
Bruce intenta abrir la puerta pero no puede.
BRUCE.- ¡Andrea!
Andrea le muerde la mano a su atacante.
ADMIRADOR.- ¡Agggh!
ANDREA.- ¡Bruce! ¡Estoy aquí! ¡Socorro!
Andrea da un pequeño salto con la silla pero cae al suelo. Bruce da una patada a la puerta, que cae, y entra en la casa.
BRUCE.- ¡Andrea!
Su atacante se lanza contra él, blandiendo un cuchillo, y tira a Bruce al suelo.
ANDREA.- ¡Bruce!
Se arrastra hacia ellos, con la silla aún atada a ella. Su agresor se gira y va hacia ella cuando Bruce coge un cenicero y le golpea en la cabeza. Acto seguido, le quita el cuchillo. Se queda tendido en el suelo, con una mancha de sangre alrededor de la cabeza. Bruce se agacha y libera a Andrea.
ANDREA.- ¡Cómo supiste...!
BRUCE.- Ya estás bien, no te preocupes por nada.
Los dos se abrazan.
DÍA 30
CAROL.- ¿Qué?
ANNA.- Está aquí la policía. No vengas a casa, Carol. Te están buscando.
CAROL.- Tendré que hablar con ellos.
ANNA.- Pero primero deshazte de la cinta. La mandé a VOGUE, a tu despacho. Tiene que estar allí.
CAROL.- Gracias, Anna.
ANNA.- También te mandé el dinero. Ya me lo devolverás, ¿entendido? Tengo que colgar.
CAROL.- Gracias, Anna, en serio.
EN EL AEROPUERTO
Holden está mirando hacia la pista de despegue, viendo cómo se va el avión donde va Scott.
EN VOGUE
Carol está en su despacho. Busca en su mesa y ve un paquete.
CAROL.- Aquí está.
Carol abre un cajón, coge una cajita y se la mete en el pantalón. Descuelga el teléfono y llama a Anna.
ANNA.- No me llames. Siguen aquí.
CAROL.- Dile a Andrea que la llamaré.
ANNA.- Claro, claro. Oye, tengo que colgar. Llevo mucho tiempo en el baño.
CAROL.- Diles que estoy fuera, ¿vale? Tengo que desaparecer de aquí.
ANNA.- Te buscarán. Tenemos que pensar qué les dirás.
CAROL.- Necesito unos días. Tengo que ver qué hacer con el chantajista.
ANNA.- Tienes el dinero, ¿no?
CAROL.- No sé si le pagaré.
ANNA.- Oye, tengo que colgar. Llámame mañana. Quedaremos en un lugar seguro.
CAROL.- Claro.
Carol cuelga.
VOZ.- Hola, buscaba a Caroline Blue.
Carol se gira, asustada.
CAROL.- Caroline Blue no trabaja... ¡TÚ...! Si... si habías muerto... ¡Cómo...!
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
JACK.- ¿Y ahora qué?
REMY.- Pues nos tendremos que quedar sin grupo.
MIMI.- No entiendo a Sarah. No la entiendo, la verdad.
LAURA.- A lo mejor le ha pasado algo.
JACK.- Puede que ese sea el problema. Estará cansada de ocuparse de los problemas de los demás, ¿no?
JOE.- Joe dice que era su trabajo.
JACK.- Claro que era su trabajo. Pero eso no quita para que nosotros no fuéramos educados con ella.
MIMI.- Pues si no quiere seguir con esto, tal vez yo no quiera seguir en esta asquerosa ciudad. Tal vez no quiera seguir estando sobria.
JACK.- Qué estás diciendo.
MIMI.- Pues eso, Jack. Me he dejado un dineral en rehabilitación para dejar de beber. ¿Y si realmente no quiero dejar de beber?
JOE.- Joe opina que Mimi puede tener algo de razón.
LAURA.- ¿Y todo por lo que hemos luchado?
REMY.- Nos ha abandonado. Abandonémosla a ella.
JACK.- Lo que decís no tiene sentido.
Mimi se levanta de la mesa.
MIMI.- Primero Karen. Luego Tom. Andrea llegó y como si no estuviera. Luego Holden. Y ahora Sarah. Quizá ya haya llegado la hora de pasar página.
JACK.- Mimi...
MIMI.- Jack... Laura... Joe... Remy... ha sido un placer compartir tanto con vosotros este último año. Pero siento que necesito cambiar de aires. Y Sarah me ha dado el punto de inflexión que necesitaba. Sólo deseo que os vaya bien la vida, y si Dios quiere, nuestros caminos se vuelvan a cruzar.
Mimi inclina un poco la cabeza y sale de la sala. Acto seguido, Remy se levanta.
REMY.- Supongo que esto significa la disolución del grupo. Au revoir, amigos.
Remy hace una reverencia y se va.
JOE.- Joe di... di... Yo digo... que es una pena... pero que sé que tarde o temprano nos volveremos a ver.
Joe se levanta y se va.
JACK.- Nos hemos quedado solos, Laura.
LAURA.- Pues supongo que esto es un adiós, ¿no?
JACK.- ¿Lo dejamos en un... hasta luego?
LAURA.- Nunca me gustó decir adiós.
Laura sonríe y se va. Jack se queda solo. Se levanta, se acerca a la puerta, mira hacia el interior, apaga las luces y se va.
EN CASA
Anna está tumbada en el sofá.
ANNA.- Maldita tetuda. Robarme así el protagonismo de... La verdad es que lo hace de maravilla, que maldita z...
Suena el timbre. Anna se levanta y abre la puerta.
ANNA.- Ah, eres tú.
DAVID.- Me encanta cómo me recibes siempre.
ANNA.- ¿Verdad? Soy un encanto.
DAVID.- ¿Y Andrea?
ANNA.- Lejos de aquí.
DAVID.- ¿Y la otra... la que tiene pinta de verdulera?
ANNA.- Ni lo sé, ni me importa. Qué quieres.
DAVID.- Vengo a darte una oportunidad.
ANNA.- ¿Me ves con cara de necesitarla?
DAVID.- Sé que en la serie te va mal.
ANNA.- Eso es muy relativo.
DAVID.- ¿Tú crees?
Anna le deja pasar.
ANNA.- Desembucha.
DAVID.- Te diré un nombre: Milton’s.
ANNA.- ¿Quieres hacer la competencia a Mento’s?
DAVID.- No, idiota. ¡Un restaurante! Con tu fama y mi buen hacer en los negocios...
ANNA.- Paso.
DAVID.- Si no te he contado nada aún.
ANNA.- Ya, pero paso.
DAVID.- ¡Anna!
ANNA.- ¿Te lo deletreo?
Suena el timbre.
ANNA.- Abre tú. Yo me voy al hidromasaje. Hoy no estoy de humor para hablar contigo.
DAVID.- Eres cabezota como tú sola.
David abre la puerta.
SAM.- ¿Se encuentra Caroline Blue en casa?
DAVID.- Quién pregunta.
SAM.- Inspectores Sam Morrison y Ryan Warrick.
DAVID.- Anna, aquí hay dos policías.
EN LA IGLESIA
CURA.- Larry Blue, ¿aceptas a Gabrielle Marquez como legítima esposa para amarla y respetarla, en la salud y en la...
FUERA
Una furgoneta para frente a la iglesia.
BARRY.- Bueno, ya hemos llegado.
ANDREA.- No sé si quiero entrar ahí.
BARRY.- Piensa en lo que hemos hablado, Andrea.
ANDREA.- Es una persona que me ha hecho tanto daño.
BARRY.- ¿Y por qué no cerrar el círculo entonces?
ANDREA.- Es que soy incapaz de entrar ahí.
BARRY.- No te conozco. Ni tú a mí. Pero creo que deberías entrar ahí y hablar con él.
ANDREA.- Odio esta situación. ¿Por qué las cosas no pueden ser más fáciles?
BARRY.- Porque si lo fueran, ¿qué interés tendría la vida?
EN LA IGLESIA
CURA.- Yo os declaro marido y mujer. Puede besar a la novia.
Larry besa a Gabrielle y los dos giran y se dirigen a la salida de la iglesia. Carol está esperando en la entrada, junto a Victor.
VICTOR.- No vino al final.
CAROL.- No pensé que fuera capaz. Pero no se habrá sentido con fuerzas. Pobre Andrea.
Se abre la puerta de la iglesia y salen Larry y Gabrielle. Andrea está esperando en la salida. Larry la ve.
LARRY.- Gabrielle, dame 1 minuto.
GABRIELLE.- Pero...
Larry se suelta del brazo de Gabrielle y corre hacia Andrea.
LARRY.- Pensé que no vendrías.
ANDREA.- Sabía que era importante para ti.
LARRY.- Gracias.
ANDREA.- He cumplido entonces.
LARRY.- Sí, bueno, en cierta medida... sí.
ANDREA.- Vale, ahora quiero que me escuches. Lo diré una vez. Te perdono. Te perdono todas las cosas que me has hecho. Y te pido perdón por el daño que te haya podido hacer yo. Pero no puedo seguir con esto el resto de mi vida. Por eso, he tomado una decisión.
Andrea le da un abrazo.
ANDREA.- No quiero volver a saber nada de ti, ni volver a verte, ni volver a nada contigo. No te guardo más rencor. No quiero seguir viviendo enfadada contigo. Pero tampoco quiero jugar al reencuentro entre hija y padre. Ambos sabemos lo que hay y lo que ha habido.
LARRY.- Andrea...
ANDREA.- No, no y no. No digas nada.
Andrea se da la vuelta y se va. Larry se queda solo mirando cómo se aleja su hija.
EN EL AEROPUERTO
Holden entra en el aeropuerto. Corre hacia uno de los mostradores.
HOLDEN.- ¿El avión hacia Dublín?
AZAFATA.- Salió hace 5 minutos.
HOLDEN.- Oh...
Holden se aleja y camina hacia los bancos de espera, viendo los aviones de fondo. Se pega al cristal y empieza a llorar.
SCOTT.- ¿Holden?
Holden se gira.
HOLDEN.- ¿Y tu avión?
SCOTT.- Lo perdí. ¿Estás llorando?
HOLDEN.- No.
SCOTT.- Sí que lo estás.
HOLDEN.- Puede que un poco.
SCOTT.- No seas tonto.
HOLDEN.- No estoy llorando.
SCOTT.- Vine sólo por el funeral de mi padre... Ahora vuelvo a donde pertenezco.
HOLDEN.- Pero... quiero que te quedes.
SCOTT.- No digas tonterías. No me conoces de nada.
HOLDEN.- Pero contigo no se me olvidan las cosas. Recuerdo exactamente todo lo que he hecho cuando estoy contigo. ¿No dice nada eso?
SCOTT.- Sí, supongo...
HOLDEN.- Hacía mucho tiempo que no recordaba con tanto detalle lo que había hecho la noche anterior... hasta que la pasé contigo. Sé que hay algo ahí.
SCOTT.- Holden...
HOLDEN.- No quiero pasar lo poco que me queda de vida... bueno... solo.
SCOTT.- No... no busques en mí apoyo, Holden. No.
HOLDEN.- Sólo te pido que te quedes.
SCOTT.- Es mucho pedir. Mi avión saldrá dentro de dos horas.
HOLDEN.- ¿Te vas?
SCOTT.- Lo siento, Holden.
HOLDEN.- Entonces me quedaré contigo estas dos horas.
Scott sonríe y se sienta junto a él.
HACE 5 MESES
SACERDOTE.- Queridos hermanos, hoy estamos aquí reunidos para unir en matrimonio a Paul...
Las puertas se abren de golpe.
FRAN.- ¡YO OBJETO!
PAUL.- ¿FRAN!
RACHEL.- ¡Quién eres tú!
FRAN.- ¡SU MUJER!
La gente empieza a murmurar de nuevo, más alto que antes.
RACHEL.- ¡SERÁS...!
Rachel le da un tortazo a Paul y sale corriendo de la iglesia, llorando. Mientras corre por el pasillo, la gente va levantándose, alarmada.
PAUL.- ¡RACHEL, ESPERA!
PAUL corre tras ella, cuando se cruza con Fran.
PAUL.- ¡Estarás contenta!
FRAN.- No podía dejar que te casaras con ella. Yo te quiero a ti.
Fran intenta abrazarle pero Paul la aparta.
PAUL.- Eres una arpía. Eres... despreciable. Me das asco.
Paul aparta a Fran.
FRAN.- ¡ELLA NO TE QUIERE COMO TE QUIERO YO!
CAROLINE.- Menuda se acaba de armar.
EN LA CALLE
Rachel, llorando, corre escaleras abajo y empieza a correr por la hierba pero se va frenando. Está lloviendo a cántaros.
PAUL.- ¡RACHEL, ESPERA!
Rachel se gira. Está sofocada y sollozando.
RACHEL.- ¡No puedo casarme!
Paul corre hacia ella.
PAUL.- Estamos divorciados. Fue hace mucho, Rachel.
Sigue lloviendo con fuerza. Rachel tiene el vestido por abajo lleno de barro y el pelo empapado.
RACHEL.- ¡Me mentiste!
PAUL.- Lo siento, Rachel, yo...
RACHEL.- ¡POR ESO NO PUEDO CASARME CONTIGO! ¡PORQUE YO TAMBIÉN TE HE MENTIDO!
PAUL.- No entiendo, Rachel, qué...
RACHEL.- La... la otra noche (le cuesta hablar) me emborraché y... me acosté con otro.
Paul se queda callado pero no deja de mirarla.
PAUL.- Me da igual.
RACHEL.- ¿Qué?
PAUL.- Que me da igual. Yo te quiero a ti. Y sé que no lo hicis...
RACHEL.- ¡Pero a mí no me da igual! ¡NO... NO PODRÍA VIVIR CON ELLO! ¿Entiendes? No... ¿Y si lo volviera a hacer?
PAUL.- Pero Rachel...
RACHEL.- Mírate, Paul, eres rico, guapo y la mejor persona que hay en este mundo. ¡Necesitas a alguien que te haga feliz! Yo te he mentido, te he engañado... y me da miedo poder volver a hacerlo.
PAUL.- Rachel... no...
RACHEL.- ¡Y además tú estás casado! ¿Por qué no me lo dijiste?
PAUL.- Pensé en decírtelo más de mil veces. Pero nunca pude reunir el valor sufi...
RACHEL.- No iba a funcionar, ambos lo sabemos. Todo fue tan rápido...
PAUL.- Demasiado.
RACHEL.- No quiero que acabase todo mucho peor.
PAUL.- No pasa nada, Rachel. No pasa nada.
Paul se acerca, la coge y la besa apasionadamente, bajo la lluvia, durante unos segundos. Acto seguido, le susurra unas palabras al oído. Rachel sonríe y Paul se aleja bajo la lluvia.
EN CASA
ADMIRADOR.- Si no sonríes, Andrea, no vamos a ningún lado.
ANDREA.- No pienso sonreír.
AMDIRADOR.- Oh, claro que vas a sonreír.
Suena el timbere.
ANDREA.- ¡SOCORRO!
Le tapa la boca a Andrea.
ADMIRADOR.- Habla y te corto el cuello.
BRUCE.- ¡Andrea! ¿Estás ahí? ¿Andrea?
Bruce intenta abrir la puerta pero no puede.
BRUCE.- ¡Andrea!
Andrea le muerde la mano a su atacante.
ADMIRADOR.- ¡Agggh!
ANDREA.- ¡Bruce! ¡Estoy aquí! ¡Socorro!
Andrea da un pequeño salto con la silla pero cae al suelo. Bruce da una patada a la puerta, que cae, y entra en la casa.
BRUCE.- ¡Andrea!
Su atacante se lanza contra él, blandiendo un cuchillo, y tira a Bruce al suelo.
ANDREA.- ¡Bruce!
Se arrastra hacia ellos, con la silla aún atada a ella. Su agresor se gira y va hacia ella cuando Bruce coge un cenicero y le golpea en la cabeza. Acto seguido, le quita el cuchillo. Se queda tendido en el suelo, con una mancha de sangre alrededor de la cabeza. Bruce se agacha y libera a Andrea.
ANDREA.- ¡Cómo supiste...!
BRUCE.- Ya estás bien, no te preocupes por nada.
Los dos se abrazan.
DÍA 30
CAROL.- ¿Qué?
ANNA.- Está aquí la policía. No vengas a casa, Carol. Te están buscando.
CAROL.- Tendré que hablar con ellos.
ANNA.- Pero primero deshazte de la cinta. La mandé a VOGUE, a tu despacho. Tiene que estar allí.
CAROL.- Gracias, Anna.
ANNA.- También te mandé el dinero. Ya me lo devolverás, ¿entendido? Tengo que colgar.
CAROL.- Gracias, Anna, en serio.
EN EL AEROPUERTO
Holden está mirando hacia la pista de despegue, viendo cómo se va el avión donde va Scott.
EN VOGUE
Carol está en su despacho. Busca en su mesa y ve un paquete.
CAROL.- Aquí está.
Carol abre un cajón, coge una cajita y se la mete en el pantalón. Descuelga el teléfono y llama a Anna.
ANNA.- No me llames. Siguen aquí.
CAROL.- Dile a Andrea que la llamaré.
ANNA.- Claro, claro. Oye, tengo que colgar. Llevo mucho tiempo en el baño.
CAROL.- Diles que estoy fuera, ¿vale? Tengo que desaparecer de aquí.
ANNA.- Te buscarán. Tenemos que pensar qué les dirás.
CAROL.- Necesito unos días. Tengo que ver qué hacer con el chantajista.
ANNA.- Tienes el dinero, ¿no?
CAROL.- No sé si le pagaré.
ANNA.- Oye, tengo que colgar. Llámame mañana. Quedaremos en un lugar seguro.
CAROL.- Claro.
Carol cuelga.
VOZ.- Hola, buscaba a Caroline Blue.
Carol se gira, asustada.
CAROL.- Caroline Blue no trabaja... ¡TÚ...! Si... si habías muerto... ¡Cómo...!
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
jueves 14 de mayo de 2009
Capítulo XXX (Parte I)
DÍA 30
SARAH.- Todo fue una bajada de tensión.
JACK.- Pero... ¿ya estás recuperada?
SARAH.- Sí, sí. Lo estoy.
REMY.- Entonces... ¿podemos seguir ya con la reunión?
LAURA.- Holden, cariño, ¿estás bien? Te noto triste.
HOLDEN.- Estoy bien, estoy bien.
SARAH.- Hoy falta mucha gente. ¿Y Andrea? ¿Sigue sin aparecer?
MIMI.- Desaparecida en combate.
SARAH.- Y tampoco está Scott.
HOLDEN.- Me dijo algo... pe-pero no lo recuerdo.
LAURA.- No pasa nada.
JOE.- Joe dice que no falta nadie más.
SCOTT.- Siento el retraso.
Scott entra en la sala y se sienta justo frente a Holden.
SARAH.- Bueno, ya estamos casi todos...
HOLDEN.- Me dijo algo...
MIMI.- Ya está aquí.
HOLDEN.- Oh, ya, ya... lo siento.
SARAH.- Cómo va tu tratamiento, Holden.
HOLDEN.- Bien, bien.
JACK.- Te veo bien de salud.
HOLDEN.- Sí, la verdad es que estoy cómodo. Estoy-estoy bien.
SARAH.- Bueno, repito, ahora que estamos casi todos... me gustaría deciros algo.
Todos asienten.
SARAH.- Primero, pediros perdón por lo de ayer. No... no sé qué me pasó, pero quiero que sepáis que no pienso nada de lo que dije, y que siento mucho haberlo dicho.
LAURA.- No pasa nada.
JACK.- Perdonada.
HOLDEN.- No recuerdo muy bien lo que dijiste.
SARAH.- Y... también... deciros... esto... hoy será la última reunión que tengamos.
JACK.- ¿Qué?
REMY.- ¿A qué te refieres con última?
SARAH.- Que dejo el grupo. A partir de ahora, queda clausurado. No habrá más reuniones.
EN OTRA PARTE
Andrea está dentro de la misma furgoneta, con un hombre gordo y simpático frente a ella.
BARRY.- ¿Se encuentra bien?
ANDREA.- ¿Eh?
BARRY.- La noto... algo triste. ¿Me equivoco?
ANDREA.- Qué pasa, ¿es esto el show de Oprah Winfrey o algo así?
BARRY.- Lo siento, lo siento.
Los dos siguen callados.
BARRY.- Perdona, pero es que... ¿seguro que está bien?
ANDREA.- ¿Acaso le importa?
BARRY.- Si no, no preguntaría.
ANDREA.- La gente pregunta por sentirse bien con ellos mismos. A la gente le importa una mierda lo que le pase a los demás, si no tiene nada que ver con ellos.
BARRY.- Eso no es del todo así.
ANDREA.- Eso es lo que me ha enseñado la vida.
Barry se cambia de sitio y se sienta junto a Andrea. La mira y la abraza. Andrea empieza a quitárselo de encima.
ANDREA.- ¡Pero qué hace! ¡QUÉ ESTÁ HACIENDO!
BARRY.- Ay, perdona... pensé que necesitaría un abrazo...
ANDREA.- ¡No! ¡Por Dios! ¿Puede estarse calladito el resto del viaje?
BARRY.- Uf, eso va a ser difícil, ¿sabe?
HACE 5 MESES
PAUL.- Dónde narices está Rachel.
CAROL.- Tranquilo, llegará.
La iglesia está llena de invitados, todos sentados y murmurando.
BRUCE.- ¿Y Andrea? Carol, ¿has visto a Andrea?
CAROL.- Debe estar arreglándose. Ya sabes cómo es. Pero... ¿seguís juntos?
BRUCE.- Sí... bueno, al menos eso creía hasta que me has dicho eso...
CAROL.- Oh, perdona... lo siento, pero tengo que ir a...
Carol se va alejando lentamente y luego, empieza a correr hasta la entrada.
CAROL.- Dónde se ha metido Rachel.
EN LA ESQUINA
CHÓFER.- ¿Ya?
RACHEL.- Espere, espere...
CHÓFER.- ¿Quiere que dé otra vuelta más?
RACHEL.- Quédese donde estamos, ¿vale?
CHÓFER.- ¿Segura?
RACHEL.- Yo pago, ¿no? Pues yo mando.
EN CASA
Andrea está de pie ante la puerta. Ante ella hay un hombre.
ANDREA.- Quién eres.
ADMIRADOR.- Ya te lo he dicho. ¿Por qué no contestas a mis cartas?
ANDREA.- Oye, por favor, haz el f...
ADMIRADOR.- Si esperas que aparezca tu guardaespaldas... espera sentada.
ANDREA.- Oye, qué-qué quieres...
El hombre saca un cuchillo.
ADMIRADOR.- Llevo tiempo reflexionando. Y, aunque no me respondas a las cartas, yo sigo pensando en ti, Andrea, en tu propio bien.
Va arrastrando el cuchillo por la pared mientras Andrea va andando hacia atrás.
ADMIRADOR.- Y me dije a mí mismo... ¿Cómo podemos relanzar la carrera de Andrea? Cómo, cómo, cómo... Y entonces... ¡ZAM!
Clava el cuchillo en la pared y Andrea pega un grito.
ADMIRADOR.- Se me ocurrió. Y no hay ninguna otra forma. Esto relanzará tu carrera. Te lo aseguro. Tú y yo vamos a hacer la mejor película de la historia de Andrea Blue: “La muerte de Andrea Blue”.
DÍA 30
ANNA.- ¿Qué?
JULIO.- Que tu personaje va a morir. Así de simple, bonita.
ANNA.- Pero no puede morir. Acaba de descubrir que la malvada hechicera era realmente su madre.
JULIO.- Tu personaje no vende. Es aburrido. Y el personaje de... ehem... ella...
Señala a Sylvia, que tontea con el director.
JULIO.- Ese personaje sí vende. ¿Entiendes?
ANNA.- Esto es obra tuya, maldito envidioso.
JULIO.- ¡HU! Obra mía, dice. Cariño, en esta profesión tiran más dos tetas que dos carretas. Tú estás bien, pero ella te lleva una ventaja... de 3 números diría yo.
ANNA.- Maldita tetuda.
EN LA IGLESIA
LARRY.- No puedo creerme que no vaya a venir al final.
CAROL.- Andrea es cabezota. Pero eres su padre. Acabará viniendo. Ya lo verás.
VICTOR.- Carol, ¿tienes un momento?
CAROL.- Sí, claro.
LARRY.- Ve, ve.
Victor y Carol se alejan un poco.
CAROL.- Qué pasa.
VICTOR.- Ehm... hay algo que no te he contado.
CAROL.- Eres gay.
VICTOR.- ¿Gay? No. Bueno, uno es humano y... Pero mis aventuras en Las Vegas no vienen al caso. El caso es que...
Empieza a sonar la marcha nupcial.
CAROL.- Oye, luego hablamos, que empieza y tengo que estar junto a mi padre.
Carol se aleja.
VICTOR.- ¡Carol, Carol! Mierda. Oh, perdón. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
EN LA FURGONETA
Andrea está sentada en parte trasera del coche, con el joven gordito enfrente.
BARRY.- Por cierto, me llamo Barry.
Andrea sigue cabizbaja.
BARRY.- Tú debes ser Andrea Blue.
Andrea levanta la cara, le mira unos segundos, y la vuelve a bajar.
BARRY.- Encantado.
ANDREA.- ¿No puedes mantener la boca cerrada?
BARRY.- ¿Por qué fuiste a esa clínica?
ANDREA.- ¿Te pregunto yo algo?
BARRY.- Ahí estaba mi padre. Murió de cáncer. Metástasis.
ANDREA.- Lo siento.
BARRY.- No pasa nada. Realmente, era mejor que fuera así.
ANDREA.- Está bieeeeen... yo fui por un... amigo. Tiene cáncer. Pero no consigo localizarle en ninguna clínica. Y nadie quiere decirme dónde está. Confidencial.
BARRY.- Qué mala suerte.
ANDREA.- Me he recorrido 600 kilómetros para nada.
BARRY.- Bueno, acabarás sabiendo de él.
ANDREA.- ¿Y si ha muerto?
BARRY.- Lo sabrías.
Andrea se queda callada.
BARRY.- Y ahora, ¿dónde vas?
ANDREA.- Pues realmente... no lo sé.
BARRY.- Veo que tienes problemas.
ANDREA.- Cosas de familia... Mi padre.
BARRY.- Entiendo. Yo nunca estuve muy unido a mi padre. Ahora lo siento tanto... Y todo por un enfado mío.
ANDREA.- Oh.
BARRY.- La única cosa que no tiene solución es la muerte. Hay que aprovechar el momento, que luego los arrepentimientos son duros...
EN CASA DE SCOTT
Holden está en el portal, llamando insistentemente al piso de Scott.
PORTERO.- A quién busca.
HOLDEN.- Scott... Scott, no sé su apellido.
PORTERO.- ¿Scott? Um, chico joven, moreno, de unos...
HOLDEN.- Sí.
PORTERO.- Se fue. Y con una maleta. Me hizo llamar un taxi para llevarle al aeropuerto.
HOLDEN.- ¿Hace mucho?
PORTERO.- Hará unos 15 minutos.
HOLDEN.- Muchas gracias.
Holden se va.
HACE 5 MESES
Empieza a sonar la marcha nupcial. Paul está en el altar, nervioso, mientras Carol está sentada en el banco de la primera fila.
CAROL.- Dónde se habrá metido Andrea.
Rachel aparece al fondo de la iglesia y empieza a caminar hacia el altar.
BRUCE.- ¿Y vuestro padre?
CAROL.- Es una larga historia.
Rachel se va acercando poco a poco al altar hasta que llega.
PAUL.- Estás guapísima.
RACHEL.- Gracias.
CAROL.- Esta boda es un error.
BRUCE.- ¿Qué?
CAROL.- Que en esta boda hace un calor... Je, je, je. Je... je.
BRUCE.- ¿Y Andrea?
CAROL.- No tengo ni idea. Pero como...
BRUCE.- Iré a buscarla.
CAROL.- No creo que sea muy buena idea.
BRUCE.- Entonces así aclararemos las cosas.
Bruce se levanta y se va.
CURA.- Hermanos...
EN CASA
Andrea está sentada en una silla, atada de pies y manos, y con una cámara fija frente a ella, grabándola.
ADMIRADOR.- Bueno, bueno, bueno. El guión lo tengo todo en mi cabeza. Ya verás, va a salir totalmente genial.
ANDREA.- Oye, mira, esto es un error, te pillarán y...
ADMIRADOR.- ¡No me digas lo que es un error!
ANDREA.- No es lo mejor que puedes hacer. Si me sueltas, yo no diré nada, lo juro...
ADMIRADOR.- ¿Me estás dando consejos? ¿Tú?
ANDREA.- No, no, no.
ADMIRADOR.- Sí, sí. Me estás dando consejos. ¡Me estás dando lecciones! ¡TÚ! ¡TÚ QUE DESTRUISTE TU VIDA POR EL ALCOHOL!
Le da una bofetada.
ADMIRADOR.- Yo te admiraba... y mira en lo que has acabado convirtiéndote. Pero bueno... aún te admiro. Y volverás al estrellato, ya verás. Aunque no puedas disfrutarlo.
ANDREA.- Por favor...
ADMIRADOR.- Mira a Kurt Cobain, James Dean, Jim Morrison, Marilyn Monroe... murieron antes de tiempo. Y la Historia les elevó a categoría de leyendas. Junto a todos esos nombres, estará el tuyo. Piensa en ello.
Andrea está cabizbaja, con un hilo de sangre saliendo de su nariz.
ADMIRADOR.- Tranquila, esto está ya. Levanta la cabeza que empezamos a rodar.
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
SARAH.- Todo fue una bajada de tensión.
JACK.- Pero... ¿ya estás recuperada?
SARAH.- Sí, sí. Lo estoy.
REMY.- Entonces... ¿podemos seguir ya con la reunión?
LAURA.- Holden, cariño, ¿estás bien? Te noto triste.
HOLDEN.- Estoy bien, estoy bien.
SARAH.- Hoy falta mucha gente. ¿Y Andrea? ¿Sigue sin aparecer?
MIMI.- Desaparecida en combate.
SARAH.- Y tampoco está Scott.
HOLDEN.- Me dijo algo... pe-pero no lo recuerdo.
LAURA.- No pasa nada.
JOE.- Joe dice que no falta nadie más.
SCOTT.- Siento el retraso.
Scott entra en la sala y se sienta justo frente a Holden.
SARAH.- Bueno, ya estamos casi todos...
HOLDEN.- Me dijo algo...
MIMI.- Ya está aquí.
HOLDEN.- Oh, ya, ya... lo siento.
SARAH.- Cómo va tu tratamiento, Holden.
HOLDEN.- Bien, bien.
JACK.- Te veo bien de salud.
HOLDEN.- Sí, la verdad es que estoy cómodo. Estoy-estoy bien.
SARAH.- Bueno, repito, ahora que estamos casi todos... me gustaría deciros algo.
Todos asienten.
SARAH.- Primero, pediros perdón por lo de ayer. No... no sé qué me pasó, pero quiero que sepáis que no pienso nada de lo que dije, y que siento mucho haberlo dicho.
LAURA.- No pasa nada.
JACK.- Perdonada.
HOLDEN.- No recuerdo muy bien lo que dijiste.
SARAH.- Y... también... deciros... esto... hoy será la última reunión que tengamos.
JACK.- ¿Qué?
REMY.- ¿A qué te refieres con última?
SARAH.- Que dejo el grupo. A partir de ahora, queda clausurado. No habrá más reuniones.
EN OTRA PARTE
Andrea está dentro de la misma furgoneta, con un hombre gordo y simpático frente a ella.
BARRY.- ¿Se encuentra bien?
ANDREA.- ¿Eh?
BARRY.- La noto... algo triste. ¿Me equivoco?
ANDREA.- Qué pasa, ¿es esto el show de Oprah Winfrey o algo así?
BARRY.- Lo siento, lo siento.
Los dos siguen callados.
BARRY.- Perdona, pero es que... ¿seguro que está bien?
ANDREA.- ¿Acaso le importa?
BARRY.- Si no, no preguntaría.
ANDREA.- La gente pregunta por sentirse bien con ellos mismos. A la gente le importa una mierda lo que le pase a los demás, si no tiene nada que ver con ellos.
BARRY.- Eso no es del todo así.
ANDREA.- Eso es lo que me ha enseñado la vida.
Barry se cambia de sitio y se sienta junto a Andrea. La mira y la abraza. Andrea empieza a quitárselo de encima.
ANDREA.- ¡Pero qué hace! ¡QUÉ ESTÁ HACIENDO!
BARRY.- Ay, perdona... pensé que necesitaría un abrazo...
ANDREA.- ¡No! ¡Por Dios! ¿Puede estarse calladito el resto del viaje?
BARRY.- Uf, eso va a ser difícil, ¿sabe?
HACE 5 MESES
PAUL.- Dónde narices está Rachel.
CAROL.- Tranquilo, llegará.
La iglesia está llena de invitados, todos sentados y murmurando.
BRUCE.- ¿Y Andrea? Carol, ¿has visto a Andrea?
CAROL.- Debe estar arreglándose. Ya sabes cómo es. Pero... ¿seguís juntos?
BRUCE.- Sí... bueno, al menos eso creía hasta que me has dicho eso...
CAROL.- Oh, perdona... lo siento, pero tengo que ir a...
Carol se va alejando lentamente y luego, empieza a correr hasta la entrada.
CAROL.- Dónde se ha metido Rachel.
EN LA ESQUINA
CHÓFER.- ¿Ya?
RACHEL.- Espere, espere...
CHÓFER.- ¿Quiere que dé otra vuelta más?
RACHEL.- Quédese donde estamos, ¿vale?
CHÓFER.- ¿Segura?
RACHEL.- Yo pago, ¿no? Pues yo mando.
EN CASA
Andrea está de pie ante la puerta. Ante ella hay un hombre.
ANDREA.- Quién eres.
ADMIRADOR.- Ya te lo he dicho. ¿Por qué no contestas a mis cartas?
ANDREA.- Oye, por favor, haz el f...
ADMIRADOR.- Si esperas que aparezca tu guardaespaldas... espera sentada.
ANDREA.- Oye, qué-qué quieres...
El hombre saca un cuchillo.
ADMIRADOR.- Llevo tiempo reflexionando. Y, aunque no me respondas a las cartas, yo sigo pensando en ti, Andrea, en tu propio bien.
Va arrastrando el cuchillo por la pared mientras Andrea va andando hacia atrás.
ADMIRADOR.- Y me dije a mí mismo... ¿Cómo podemos relanzar la carrera de Andrea? Cómo, cómo, cómo... Y entonces... ¡ZAM!
Clava el cuchillo en la pared y Andrea pega un grito.
ADMIRADOR.- Se me ocurrió. Y no hay ninguna otra forma. Esto relanzará tu carrera. Te lo aseguro. Tú y yo vamos a hacer la mejor película de la historia de Andrea Blue: “La muerte de Andrea Blue”.
DÍA 30
ANNA.- ¿Qué?
JULIO.- Que tu personaje va a morir. Así de simple, bonita.
ANNA.- Pero no puede morir. Acaba de descubrir que la malvada hechicera era realmente su madre.
JULIO.- Tu personaje no vende. Es aburrido. Y el personaje de... ehem... ella...
Señala a Sylvia, que tontea con el director.
JULIO.- Ese personaje sí vende. ¿Entiendes?
ANNA.- Esto es obra tuya, maldito envidioso.
JULIO.- ¡HU! Obra mía, dice. Cariño, en esta profesión tiran más dos tetas que dos carretas. Tú estás bien, pero ella te lleva una ventaja... de 3 números diría yo.
ANNA.- Maldita tetuda.
EN LA IGLESIA
LARRY.- No puedo creerme que no vaya a venir al final.
CAROL.- Andrea es cabezota. Pero eres su padre. Acabará viniendo. Ya lo verás.
VICTOR.- Carol, ¿tienes un momento?
CAROL.- Sí, claro.
LARRY.- Ve, ve.
Victor y Carol se alejan un poco.
CAROL.- Qué pasa.
VICTOR.- Ehm... hay algo que no te he contado.
CAROL.- Eres gay.
VICTOR.- ¿Gay? No. Bueno, uno es humano y... Pero mis aventuras en Las Vegas no vienen al caso. El caso es que...
Empieza a sonar la marcha nupcial.
CAROL.- Oye, luego hablamos, que empieza y tengo que estar junto a mi padre.
Carol se aleja.
VICTOR.- ¡Carol, Carol! Mierda. Oh, perdón. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
EN LA FURGONETA
Andrea está sentada en parte trasera del coche, con el joven gordito enfrente.
BARRY.- Por cierto, me llamo Barry.
Andrea sigue cabizbaja.
BARRY.- Tú debes ser Andrea Blue.
Andrea levanta la cara, le mira unos segundos, y la vuelve a bajar.
BARRY.- Encantado.
ANDREA.- ¿No puedes mantener la boca cerrada?
BARRY.- ¿Por qué fuiste a esa clínica?
ANDREA.- ¿Te pregunto yo algo?
BARRY.- Ahí estaba mi padre. Murió de cáncer. Metástasis.
ANDREA.- Lo siento.
BARRY.- No pasa nada. Realmente, era mejor que fuera así.
ANDREA.- Está bieeeeen... yo fui por un... amigo. Tiene cáncer. Pero no consigo localizarle en ninguna clínica. Y nadie quiere decirme dónde está. Confidencial.
BARRY.- Qué mala suerte.
ANDREA.- Me he recorrido 600 kilómetros para nada.
BARRY.- Bueno, acabarás sabiendo de él.
ANDREA.- ¿Y si ha muerto?
BARRY.- Lo sabrías.
Andrea se queda callada.
BARRY.- Y ahora, ¿dónde vas?
ANDREA.- Pues realmente... no lo sé.
BARRY.- Veo que tienes problemas.
ANDREA.- Cosas de familia... Mi padre.
BARRY.- Entiendo. Yo nunca estuve muy unido a mi padre. Ahora lo siento tanto... Y todo por un enfado mío.
ANDREA.- Oh.
BARRY.- La única cosa que no tiene solución es la muerte. Hay que aprovechar el momento, que luego los arrepentimientos son duros...
EN CASA DE SCOTT
Holden está en el portal, llamando insistentemente al piso de Scott.
PORTERO.- A quién busca.
HOLDEN.- Scott... Scott, no sé su apellido.
PORTERO.- ¿Scott? Um, chico joven, moreno, de unos...
HOLDEN.- Sí.
PORTERO.- Se fue. Y con una maleta. Me hizo llamar un taxi para llevarle al aeropuerto.
HOLDEN.- ¿Hace mucho?
PORTERO.- Hará unos 15 minutos.
HOLDEN.- Muchas gracias.
Holden se va.
HACE 5 MESES
Empieza a sonar la marcha nupcial. Paul está en el altar, nervioso, mientras Carol está sentada en el banco de la primera fila.
CAROL.- Dónde se habrá metido Andrea.
Rachel aparece al fondo de la iglesia y empieza a caminar hacia el altar.
BRUCE.- ¿Y vuestro padre?
CAROL.- Es una larga historia.
Rachel se va acercando poco a poco al altar hasta que llega.
PAUL.- Estás guapísima.
RACHEL.- Gracias.
CAROL.- Esta boda es un error.
BRUCE.- ¿Qué?
CAROL.- Que en esta boda hace un calor... Je, je, je. Je... je.
BRUCE.- ¿Y Andrea?
CAROL.- No tengo ni idea. Pero como...
BRUCE.- Iré a buscarla.
CAROL.- No creo que sea muy buena idea.
BRUCE.- Entonces así aclararemos las cosas.
Bruce se levanta y se va.
CURA.- Hermanos...
EN CASA
Andrea está sentada en una silla, atada de pies y manos, y con una cámara fija frente a ella, grabándola.
ADMIRADOR.- Bueno, bueno, bueno. El guión lo tengo todo en mi cabeza. Ya verás, va a salir totalmente genial.
ANDREA.- Oye, mira, esto es un error, te pillarán y...
ADMIRADOR.- ¡No me digas lo que es un error!
ANDREA.- No es lo mejor que puedes hacer. Si me sueltas, yo no diré nada, lo juro...
ADMIRADOR.- ¿Me estás dando consejos? ¿Tú?
ANDREA.- No, no, no.
ADMIRADOR.- Sí, sí. Me estás dando consejos. ¡Me estás dando lecciones! ¡TÚ! ¡TÚ QUE DESTRUISTE TU VIDA POR EL ALCOHOL!
Le da una bofetada.
ADMIRADOR.- Yo te admiraba... y mira en lo que has acabado convirtiéndote. Pero bueno... aún te admiro. Y volverás al estrellato, ya verás. Aunque no puedas disfrutarlo.
ANDREA.- Por favor...
ADMIRADOR.- Mira a Kurt Cobain, James Dean, Jim Morrison, Marilyn Monroe... murieron antes de tiempo. Y la Historia les elevó a categoría de leyendas. Junto a todos esos nombres, estará el tuyo. Piensa en ello.
Andrea está cabizbaja, con un hilo de sangre saliendo de su nariz.
ADMIRADOR.- Tranquila, esto está ya. Levanta la cabeza que empezamos a rodar.
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
viernes 1 de mayo de 2009
Capítulo XXIX
DÍA 29
Carol está en el cementerio, ante la tumba de Rachel.
CAROL.- Sé que no vengo mucho por aquí... Los últimos meses no estuvimos muy unidas... pero éramos... somos hermanas. Y, pese a todo lo que pasó entre nosotras, querría tanto que estuvieras aquí conmigo.
Una mano sale de la tierra y agarra a Carol de la mano, tirando de ella hacia el interior de la tumba.
CAROL.- ¡AAAAAAHHH!
Anna entra en la habitación de Carol con una raqueta de tenis en la mano.
ANNA.- ¡Dios, hija, qué pasa!
CAROL.- Nada, nada, una... una pesadilla. Últimamente siempre tengo pesadillas con mi hermana...
ANNA.- ¿Sharon?
CAROL.- ¿Qué? Rachel, se llamaba Rachel.
ANNA.- Tampoco te pedí que me contases tu vida.
Anna se va de la habitación.
CAROL.- Lo de esta chica no es normal.
EN EL AEROPUERTO
ANDREA.- Cómo que no hay billetes.
AZAFATA.- Lo siento pero el vuelo está completo. Si quiere esperar al siguiente...
ANDREA.- Cuándo es el siguiente.
AZAFATA.- Un segundo, que se lo miro ahora... Sí, mañana hay uno a las 7 de la tarde.
ANDREA.- ¿Mañana? No puedo esperar a mañana.
AZAFATA.- Pues lo siento, pero en estos momentos, el vuelo que hay está lleno ya. Lo siento.
ANDREA.- Oiga, mire. Mi n... un amigo mío tiene cáncer y está en una clínica allí. Necesito ir a verle.
AZAFATA.- Lo siento, pero no puedo hacer nada.
ANDREA.- Gracias... por nada.
Andrea se aleja del mostrador.
ANDREA.- ¿Y ahora qué narices hago?
Ve un cartel de coches de alquiler.
ANDREA.- ¡Ahá!
Andrea corre hacia allí.
EN LA REUNIÓN
SARAH.- ¿Qué se ha ido?
MIMI.- Bueno, aquí no está.
SARAH.- ¿Nadie sabe nada? ¿Holden?
MIMI.- A menudo vas a preguntar.
HOLDEN.- No, no sé nada.
LAURA.- A lo mejor está mala.
JACK.- Andrea es una persona... cómo decirlo... sin ataduras. Simplemente no habrá venido porque no habrá querido.
SARAH.- Me encanta. Pues así este grupo va a la deriva. Primero lo de ayer. Ahora esto.
REMY.- Últimamente estás algo tensa.
SARAH.- Mira quién me lo dice. Él que se dedica a disparar a ratones porque no tiene otra cosa que hacer.
MIMI.- Eh, sólo te ha dicho algo que pensamos todos.
SARAH.- ¿Queréis oír lo que pienso yo?
HOLDEN.- Esto se está yendo de las manos...
SARAH.- Qué oigo. ¿Holden recordando algo? Buscas cualquier excusa para hacerte notar, para hacerte el importante. ¡Déjate de victimismos!
Holden se queda callado.
MIMI.- ¡Eso es duro, Sarah! Ahí te has pasado.
SARAH.- ¿Eres la nueva Karen o qué? Pues cuidado, no te pegues un tiro en la cabeza.
LAURA.- Oh.
Laura empieza a llorar.
JACK.- Oye, Sarah, calma.
Jack la sujeta.
SARAH.- ¡No me toques, no me toques! ¡No...!
Sarah, de repente, pone los ojos en blanco y cae al suelo, inconsciente. Scott entra en la sala.
SCOTT.- Llego tarde. ¿Me he perdido al...? Ups.
HACE 5 MESES
ANDREA.- Bueno, bueno. Va a ser la mejor despedida de soltera de la historia.
CAROL.- Ni que hubieras estado en muchas.
ANDREA.- A ti te lo iba a contar.
RACHEL.- Chicas, yo os quiero mucho pero... ¿y mis amigas?
ANDREA.- ¿Amigas?
CAROL.- ¿Pero tú tienes de eso?
RACHEL.- Ja-ja.
ANDREA.- Que sí, boba.
Andrea abre la puerta de la casa y empiezan a entrar mujeres.
RACHEL.- ¡Eh, hola, Geena! ¿Qué tal, America? Oh, estás estupenda, Laura... Tú no sé quién eres. Oh, me alegro de verte, Serena.
BOMBERO.- Alguien de esta casa ha llamado diciendo que había fuego.
CAROL.- Lo tiene ahí delante.
BOMBERO.- Habrá que... avivarlo más.
El bombero entra en el apartamento y empieza a bailar sensualmente alrededor de Rachel.
RACHEL.- Esto SÍ es una despedida de soltera en condiciones. Y tú, guapo, no quiero verte nada puesto. Si no, no hay propina.
A LA MAÑANA SIGUIENTE
Rachel se despierta.
RACHEL.- Awwwww, qué mal he dormido... Bufff, no recuerdo nada de nada.
Se gira hacia la derecha.
RACHEL.- Paul, cariño, buenos días.
CRAIG.- Déjame dormir un poco más.
RACHEL.- ¿QUUUUÉÉÉÉÉÉ!
Rachel le gira bruscamente.
CRAIG.- Pero qué cojo...
RACHEL.- ¿Nos hemos acostado?
CRAIG.- ¿Qué? (algo confuso)
Rachel le coge y le zarandea.
RACHEL.- ¡Que si nos hemos acostado!
CRAIG.- Sí, ¿por?
RACHEL.- ¡Cómo que por! ¡Pero tú eres...! ¡Estás...! ¡Serás...! Espera, espera un segundo. ¿Dónde estamos?
CRAIG.- En mi casa, pero... Oye, oye, ya. ¿Te importaría dejar de gritar?
Rachel se levanta rápidamente de la cama y empieza a dar vueltas por la habitación.
RACHEL.- Ay, Dios, ay... ¿Y desde cuándo tienes tú una casa aquí? Esto es de locos... O sea, que lo hemos hecho...
CRAIG.- Sí... Pareces decepcionada.
RACHEL.- ¿Y cómo quieres que esté? ¡Feliz?
CRAIG.- No sé, es lo que querías, ¿no?
RACHEL.- Sí, digo, no... Quería, pero no hoy, no ahora, nunca. Es... oiiiggghhh... Paul, pobre.
CRAIG.- No entiendo nad...
RACHEL.- ¡Me caso! ¿Recuerdas? ¡HOY! ¡Y tú acabas de tirarlo todo por la borda!
CRAIG.- Pero si fuiste tú quien se me insinuó.
RACHEL.- ¿Qué... yo qué? Vamos, hombre.
CRAIG.- ¿No recuerdas nada de anoche?
RACHEL.- ¡NO! ¿Te parece que recuerde algo?
CRAIG.- Rachel, cálmate. No voy a contarle nada.
RACHEL.- ¡Más te vale! ¡Porque... (habla mientras se va vistiendo) como abras la boca... te corto los labios y te los meto por el culo!
Sale de la habitación dando un portazo.
EN CASA DE PAUL
FRAN.- Buenos días.
PAUL.- ¡PERO QUÉ COÑO...! ¡FRAN!
FRAN.- Qué tal, don Juan.
PAUL.- ¿Qué narices haces aquí? ¿Cómo has entrado?
FRAN.- Cariño, me sé todos tus escondites.
PAUL.- No me llames cariño.
FRAN.- Seguimos casados, ¿recuerdas?
PAUL.- Qué haces aquí.
FRAN.- Me llamaste y me dijiste que necesitabas firmar el divorcio porque te volvías a casar. ¿Es que se canceló la boda?
PAUL.- ¿Los trajiste?
FRAN.- Tranquilo, ya los firmaste anoche.
PAUL.- No nos habremos acostado...
FRAN.- Más quisieras.
PAUL.- ¡Dios, qué hora es! Tengo que irme.
FRAN.- ¿Dónde te casas?
PAUL.- Ni se te ocurra pasarte por allí. ¡NI SE TE OCURRA!
DÍA 29
HOLDEN.- ¿Tienes un segundo?
Scott levanta la mirada.
SCOTT.- Qué.
HOLDEN.- ¿Podemos hablar en otro sitio más...?
Scott se levanta y le acompaña.
SCOTT.- Qué pasa.
HOLDEN.- Me gustaría hablar sobre...
SCOTT.- Eso está olvidado ya.
HOLDEN.- Me refería a lo del otro día en...
SCOTT.- Olvidado.
Scott se va a ir.
HOLDEN.- ¿Qué te pasa conmigo? ¿He-he hecho algo mal?
SCOTT.- No me pasa nada. Nada. Simplemente, fue algo de una noche. No quiero que pienses que...
HOLDEN.- ¿Y qué se supone que tengo que pensar?
SCOTT.- Eh, no, no. No me pongas esa cara. Mira, me voy mañana a Irlanda.
HOLDEN.- ¿Qué te vas?
SCOTT.- A Irlanda, sí. Soy de allí, ¿sabes?
HOLDEN.- ¿De vacaciones?
SCOTT.- No sé cuánto tiempo. Pero me voy.
HOLDEN.- Oh. Y... Y yo...
SCOTT.- ¿Tú? Oye, mira... siento... me tengo que ir.
HOLDEN.- Pero...
Scott se gira y se va, saliendo del hospital.
EN CASA
Anna está sentada en el sillón cuando suena la puerta.
ANNA.- ¡PHILIP! ¡PHILIIIIIIIIIIIIIP!
Siguen llamando a la puerta.
ANNA.- ¡Dónde narices se habrá metido Phi...! Oh, vale, que aquí no tengo mayordomo. Ya va...
Anna se levanta y abre la puerta.
SAM.- Buenas tardes.
RYAN.- Buenas.
ANNA.- ¿Buenas? Pues no lo son, créanme. Qué quieren.
SAM.- Buscamos a la señorita Caroline Blue.
ANNA.- La señorita Caroline Blue ha salido. Qué se creen que soy, ¿su criada? ¡A freír espárragos!
Anna les cierra la puerta en las narices.
ANNA.- Estoy harta de tener que tratar siempre con paranoicos de...
Suena el timbre de nuevo. Anna abre la puerta.
ANNA.- ¿Otra vez vosotros?
SAM.- Siento si ha habido alguna equivocación. Somos policías.
ANNA.- ¿Qué son policías? Enséñenme las placas.
RYAN.- ¿Quiere que la metamos entre rejas?
SAM.- Ryan, calma. Mire.
Le enseña su placa.
ANNA.- ¿No ve? Hablando se entiende la gente. Qué quieren de ella.
RYAN.- Es un caso. No podemos hablar de ello con cualquiera.
SAM.- Queremos hablar con ella acerca de unos hechos que tuvieron lugar hace 7 meses.
ANNA.- ¿7 meses?
SAM.- Cuando vuelva, ¿podría decirle que nos llame? Aquí tiene mi tarjeta.
Sam le da una tarjeta y se van. Anna cierra la puerta. Se acerca a la estantería y rebusca entre los libros.
ANNA.- Sabía que la escondería aquí.
En sus manos tiene la cinta VHS. Carol entra en casa.
CAROL.- Menudo día más agotador.
ANNA.- Carol, tenemos que hablar.
Anna le enseña la cinta VHS que tiene en la mano.
EN UN COCHE
Andrea está subida en una furgoneta con otras 5 personas más y gallinas entre ellos.
ANDREA.- ¿Están seguros de que pasan por esa ciudad?
CONDUCTOR.- Sí, claro que sí.
ANDREA.- ¿Y es preciso que vayamos aquí detrás 6 personas y 5 gallinas?
CONDUCTOR.- Sí, claro que sí.
ANDREA.- ¿Sabe decir algo más?
CONDUCTOR.- Sí, claro que sí.
HACE 5 MESES
CAROL.- Aún no me creo que te vayas a casar.
RACHEL.- Ni yo tampoco. Creo que todo está yendo muy rápido.
CAROL.- ¿No irás a echarte hacia atrás ahora?
RACHEL.- ¿Yo? Qué dices.
CAROL.- Estás guapísima.
Rachel está vestida de novia.
RACHEL.- Gracias.
CAROL.- Sí, todo ha ido muy rápido. Pero él está coladito por ti, Rachel. No lo estropees todo ahora.
RACHEL.- Carol...
CAROL.- Te noto nerviosa, Rachel.
RACHEL.- Tenemos que hablar de algo que ha pasado.
CAROL.- No, no, no. No quiero saber nada. No, no, no. Vámonos que llegamos tarde a la iglesia.
RACHEL.- Me acosté con Craig.
CAROL.- ¡Lo sabía!
RACHEL.- ¿Qué?
CAROL.- Nada.
RACHEL.- Cómo que lo sabías.
CAROL.- Que me figuraba que acabaríais acostándoos.
RACHEL.- Carol... ¿no le habréis llamado adrede para ver si yo caía en la trampa?
CAROL.- Em, no exactamente.
RACHEL.- ¡CAROL!
CAROL.- Vale, sí. Y estábamos en lo cierto, ¿no? No quieres a Paul. Rachel, por el amor de Dios, en qué estabas pensando.
RACHEL.- ¡Claro que le quiero!
CAROL.- No me engañes. Soy tu hermana.
RACHEL.- ¿Y tú me dices que no te engañe?
Rachel sale de la habitación.
CAROL.- Mierda.
Carol sale tras ella. Pocos segundos después, Andrea sale del baño.
ANDREA.- ¡Ya estoy lista! ¿Carol, Sharon? Genial, esto es genial.
Corre hacia la puerta y, cuando la abre, se encuentra a un hombre en ella.
ANDREA.- ¿Quién eres tú?
HOMBRE.- Tu admirador número 1.
DÍA 29
ANDREA.- ¡Cómo que ya no está en esta clínica!
Andrea está en la clínica de rehabilitación donde estaba Tom, llena de plumas y barro.
ENFERMERA.- Lo siento, pero Tom Ian Green ya no aparece en nuestro historial. Fue trasladado hace dos días.
ANDREA.- ¿Quiere decirme que me he recorrido más de 600 kilómetros en una apestosa furgoneta con 5 hombres con pinta de violadores más media docena de gallinas para nada? ¡ME ESTÁ DICIENDO ESO!
ENFERMERA.- ¿Seguridad?
ANDREA.- En qué clínica está.
ENFERMERA.- No puedo facilitarle esa información.
ANDREA.- ¿Qué... acaba... de... decirme?
ENFERMERA.- ¡SEGURIDAAAAD!
EN CASA
CAROL.- Simplemente necesito que confíes en mí. Nada más.
ANNA.- Y que te preste 5.000.
CAROL.- Bueno, sí, eso también. Te lo devolveré, te lo prometo.
ANNA.- Carol, la policía te busca.
CAROL.- No puedo contarte nada... no quiero que te acusen de cómplice.
ANNA.- He visto la cinta, bonita. Ya soy más cómplice que nada.
CAROL.- Cuanto menos sepas, mejor. En serio, Anna. Gracias, pero es mejor así.
ANNA.- Muy pocas veces me he fiado de la gente, Carol. Creo que eres la primera.
CAROL.- Gracias.
Las dos se abrazan.
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
Carol está en el cementerio, ante la tumba de Rachel.
CAROL.- Sé que no vengo mucho por aquí... Los últimos meses no estuvimos muy unidas... pero éramos... somos hermanas. Y, pese a todo lo que pasó entre nosotras, querría tanto que estuvieras aquí conmigo.
Una mano sale de la tierra y agarra a Carol de la mano, tirando de ella hacia el interior de la tumba.
CAROL.- ¡AAAAAAHHH!
Anna entra en la habitación de Carol con una raqueta de tenis en la mano.
ANNA.- ¡Dios, hija, qué pasa!
CAROL.- Nada, nada, una... una pesadilla. Últimamente siempre tengo pesadillas con mi hermana...
ANNA.- ¿Sharon?
CAROL.- ¿Qué? Rachel, se llamaba Rachel.
ANNA.- Tampoco te pedí que me contases tu vida.
Anna se va de la habitación.
CAROL.- Lo de esta chica no es normal.
EN EL AEROPUERTO
ANDREA.- Cómo que no hay billetes.
AZAFATA.- Lo siento pero el vuelo está completo. Si quiere esperar al siguiente...
ANDREA.- Cuándo es el siguiente.
AZAFATA.- Un segundo, que se lo miro ahora... Sí, mañana hay uno a las 7 de la tarde.
ANDREA.- ¿Mañana? No puedo esperar a mañana.
AZAFATA.- Pues lo siento, pero en estos momentos, el vuelo que hay está lleno ya. Lo siento.
ANDREA.- Oiga, mire. Mi n... un amigo mío tiene cáncer y está en una clínica allí. Necesito ir a verle.
AZAFATA.- Lo siento, pero no puedo hacer nada.
ANDREA.- Gracias... por nada.
Andrea se aleja del mostrador.
ANDREA.- ¿Y ahora qué narices hago?
Ve un cartel de coches de alquiler.
ANDREA.- ¡Ahá!
Andrea corre hacia allí.
EN LA REUNIÓN
SARAH.- ¿Qué se ha ido?
MIMI.- Bueno, aquí no está.
SARAH.- ¿Nadie sabe nada? ¿Holden?
MIMI.- A menudo vas a preguntar.
HOLDEN.- No, no sé nada.
LAURA.- A lo mejor está mala.
JACK.- Andrea es una persona... cómo decirlo... sin ataduras. Simplemente no habrá venido porque no habrá querido.
SARAH.- Me encanta. Pues así este grupo va a la deriva. Primero lo de ayer. Ahora esto.
REMY.- Últimamente estás algo tensa.
SARAH.- Mira quién me lo dice. Él que se dedica a disparar a ratones porque no tiene otra cosa que hacer.
MIMI.- Eh, sólo te ha dicho algo que pensamos todos.
SARAH.- ¿Queréis oír lo que pienso yo?
HOLDEN.- Esto se está yendo de las manos...
SARAH.- Qué oigo. ¿Holden recordando algo? Buscas cualquier excusa para hacerte notar, para hacerte el importante. ¡Déjate de victimismos!
Holden se queda callado.
MIMI.- ¡Eso es duro, Sarah! Ahí te has pasado.
SARAH.- ¿Eres la nueva Karen o qué? Pues cuidado, no te pegues un tiro en la cabeza.
LAURA.- Oh.
Laura empieza a llorar.
JACK.- Oye, Sarah, calma.
Jack la sujeta.
SARAH.- ¡No me toques, no me toques! ¡No...!
Sarah, de repente, pone los ojos en blanco y cae al suelo, inconsciente. Scott entra en la sala.
SCOTT.- Llego tarde. ¿Me he perdido al...? Ups.
HACE 5 MESES
ANDREA.- Bueno, bueno. Va a ser la mejor despedida de soltera de la historia.
CAROL.- Ni que hubieras estado en muchas.
ANDREA.- A ti te lo iba a contar.
RACHEL.- Chicas, yo os quiero mucho pero... ¿y mis amigas?
ANDREA.- ¿Amigas?
CAROL.- ¿Pero tú tienes de eso?
RACHEL.- Ja-ja.
ANDREA.- Que sí, boba.
Andrea abre la puerta de la casa y empiezan a entrar mujeres.
RACHEL.- ¡Eh, hola, Geena! ¿Qué tal, America? Oh, estás estupenda, Laura... Tú no sé quién eres. Oh, me alegro de verte, Serena.
BOMBERO.- Alguien de esta casa ha llamado diciendo que había fuego.
CAROL.- Lo tiene ahí delante.
BOMBERO.- Habrá que... avivarlo más.
El bombero entra en el apartamento y empieza a bailar sensualmente alrededor de Rachel.
RACHEL.- Esto SÍ es una despedida de soltera en condiciones. Y tú, guapo, no quiero verte nada puesto. Si no, no hay propina.
A LA MAÑANA SIGUIENTE
Rachel se despierta.
RACHEL.- Awwwww, qué mal he dormido... Bufff, no recuerdo nada de nada.
Se gira hacia la derecha.
RACHEL.- Paul, cariño, buenos días.
CRAIG.- Déjame dormir un poco más.
RACHEL.- ¿QUUUUÉÉÉÉÉÉ!
Rachel le gira bruscamente.
CRAIG.- Pero qué cojo...
RACHEL.- ¿Nos hemos acostado?
CRAIG.- ¿Qué? (algo confuso)
Rachel le coge y le zarandea.
RACHEL.- ¡Que si nos hemos acostado!
CRAIG.- Sí, ¿por?
RACHEL.- ¡Cómo que por! ¡Pero tú eres...! ¡Estás...! ¡Serás...! Espera, espera un segundo. ¿Dónde estamos?
CRAIG.- En mi casa, pero... Oye, oye, ya. ¿Te importaría dejar de gritar?
Rachel se levanta rápidamente de la cama y empieza a dar vueltas por la habitación.
RACHEL.- Ay, Dios, ay... ¿Y desde cuándo tienes tú una casa aquí? Esto es de locos... O sea, que lo hemos hecho...
CRAIG.- Sí... Pareces decepcionada.
RACHEL.- ¿Y cómo quieres que esté? ¡Feliz?
CRAIG.- No sé, es lo que querías, ¿no?
RACHEL.- Sí, digo, no... Quería, pero no hoy, no ahora, nunca. Es... oiiiggghhh... Paul, pobre.
CRAIG.- No entiendo nad...
RACHEL.- ¡Me caso! ¿Recuerdas? ¡HOY! ¡Y tú acabas de tirarlo todo por la borda!
CRAIG.- Pero si fuiste tú quien se me insinuó.
RACHEL.- ¿Qué... yo qué? Vamos, hombre.
CRAIG.- ¿No recuerdas nada de anoche?
RACHEL.- ¡NO! ¿Te parece que recuerde algo?
CRAIG.- Rachel, cálmate. No voy a contarle nada.
RACHEL.- ¡Más te vale! ¡Porque... (habla mientras se va vistiendo) como abras la boca... te corto los labios y te los meto por el culo!
Sale de la habitación dando un portazo.
EN CASA DE PAUL
FRAN.- Buenos días.
PAUL.- ¡PERO QUÉ COÑO...! ¡FRAN!
FRAN.- Qué tal, don Juan.
PAUL.- ¿Qué narices haces aquí? ¿Cómo has entrado?
FRAN.- Cariño, me sé todos tus escondites.
PAUL.- No me llames cariño.
FRAN.- Seguimos casados, ¿recuerdas?
PAUL.- Qué haces aquí.
FRAN.- Me llamaste y me dijiste que necesitabas firmar el divorcio porque te volvías a casar. ¿Es que se canceló la boda?
PAUL.- ¿Los trajiste?
FRAN.- Tranquilo, ya los firmaste anoche.
PAUL.- No nos habremos acostado...
FRAN.- Más quisieras.
PAUL.- ¡Dios, qué hora es! Tengo que irme.
FRAN.- ¿Dónde te casas?
PAUL.- Ni se te ocurra pasarte por allí. ¡NI SE TE OCURRA!
DÍA 29
HOLDEN.- ¿Tienes un segundo?
Scott levanta la mirada.
SCOTT.- Qué.
HOLDEN.- ¿Podemos hablar en otro sitio más...?
Scott se levanta y le acompaña.
SCOTT.- Qué pasa.
HOLDEN.- Me gustaría hablar sobre...
SCOTT.- Eso está olvidado ya.
HOLDEN.- Me refería a lo del otro día en...
SCOTT.- Olvidado.
Scott se va a ir.
HOLDEN.- ¿Qué te pasa conmigo? ¿He-he hecho algo mal?
SCOTT.- No me pasa nada. Nada. Simplemente, fue algo de una noche. No quiero que pienses que...
HOLDEN.- ¿Y qué se supone que tengo que pensar?
SCOTT.- Eh, no, no. No me pongas esa cara. Mira, me voy mañana a Irlanda.
HOLDEN.- ¿Qué te vas?
SCOTT.- A Irlanda, sí. Soy de allí, ¿sabes?
HOLDEN.- ¿De vacaciones?
SCOTT.- No sé cuánto tiempo. Pero me voy.
HOLDEN.- Oh. Y... Y yo...
SCOTT.- ¿Tú? Oye, mira... siento... me tengo que ir.
HOLDEN.- Pero...
Scott se gira y se va, saliendo del hospital.
EN CASA
Anna está sentada en el sillón cuando suena la puerta.
ANNA.- ¡PHILIP! ¡PHILIIIIIIIIIIIIIP!
Siguen llamando a la puerta.
ANNA.- ¡Dónde narices se habrá metido Phi...! Oh, vale, que aquí no tengo mayordomo. Ya va...
Anna se levanta y abre la puerta.
SAM.- Buenas tardes.
RYAN.- Buenas.
ANNA.- ¿Buenas? Pues no lo son, créanme. Qué quieren.
SAM.- Buscamos a la señorita Caroline Blue.
ANNA.- La señorita Caroline Blue ha salido. Qué se creen que soy, ¿su criada? ¡A freír espárragos!
Anna les cierra la puerta en las narices.
ANNA.- Estoy harta de tener que tratar siempre con paranoicos de...
Suena el timbre de nuevo. Anna abre la puerta.
ANNA.- ¿Otra vez vosotros?
SAM.- Siento si ha habido alguna equivocación. Somos policías.
ANNA.- ¿Qué son policías? Enséñenme las placas.
RYAN.- ¿Quiere que la metamos entre rejas?
SAM.- Ryan, calma. Mire.
Le enseña su placa.
ANNA.- ¿No ve? Hablando se entiende la gente. Qué quieren de ella.
RYAN.- Es un caso. No podemos hablar de ello con cualquiera.
SAM.- Queremos hablar con ella acerca de unos hechos que tuvieron lugar hace 7 meses.
ANNA.- ¿7 meses?
SAM.- Cuando vuelva, ¿podría decirle que nos llame? Aquí tiene mi tarjeta.
Sam le da una tarjeta y se van. Anna cierra la puerta. Se acerca a la estantería y rebusca entre los libros.
ANNA.- Sabía que la escondería aquí.
En sus manos tiene la cinta VHS. Carol entra en casa.
CAROL.- Menudo día más agotador.
ANNA.- Carol, tenemos que hablar.
Anna le enseña la cinta VHS que tiene en la mano.
EN UN COCHE
Andrea está subida en una furgoneta con otras 5 personas más y gallinas entre ellos.
ANDREA.- ¿Están seguros de que pasan por esa ciudad?
CONDUCTOR.- Sí, claro que sí.
ANDREA.- ¿Y es preciso que vayamos aquí detrás 6 personas y 5 gallinas?
CONDUCTOR.- Sí, claro que sí.
ANDREA.- ¿Sabe decir algo más?
CONDUCTOR.- Sí, claro que sí.
HACE 5 MESES
CAROL.- Aún no me creo que te vayas a casar.
RACHEL.- Ni yo tampoco. Creo que todo está yendo muy rápido.
CAROL.- ¿No irás a echarte hacia atrás ahora?
RACHEL.- ¿Yo? Qué dices.
CAROL.- Estás guapísima.
Rachel está vestida de novia.
RACHEL.- Gracias.
CAROL.- Sí, todo ha ido muy rápido. Pero él está coladito por ti, Rachel. No lo estropees todo ahora.
RACHEL.- Carol...
CAROL.- Te noto nerviosa, Rachel.
RACHEL.- Tenemos que hablar de algo que ha pasado.
CAROL.- No, no, no. No quiero saber nada. No, no, no. Vámonos que llegamos tarde a la iglesia.
RACHEL.- Me acosté con Craig.
CAROL.- ¡Lo sabía!
RACHEL.- ¿Qué?
CAROL.- Nada.
RACHEL.- Cómo que lo sabías.
CAROL.- Que me figuraba que acabaríais acostándoos.
RACHEL.- Carol... ¿no le habréis llamado adrede para ver si yo caía en la trampa?
CAROL.- Em, no exactamente.
RACHEL.- ¡CAROL!
CAROL.- Vale, sí. Y estábamos en lo cierto, ¿no? No quieres a Paul. Rachel, por el amor de Dios, en qué estabas pensando.
RACHEL.- ¡Claro que le quiero!
CAROL.- No me engañes. Soy tu hermana.
RACHEL.- ¿Y tú me dices que no te engañe?
Rachel sale de la habitación.
CAROL.- Mierda.
Carol sale tras ella. Pocos segundos después, Andrea sale del baño.
ANDREA.- ¡Ya estoy lista! ¿Carol, Sharon? Genial, esto es genial.
Corre hacia la puerta y, cuando la abre, se encuentra a un hombre en ella.
ANDREA.- ¿Quién eres tú?
HOMBRE.- Tu admirador número 1.
DÍA 29
ANDREA.- ¡Cómo que ya no está en esta clínica!
Andrea está en la clínica de rehabilitación donde estaba Tom, llena de plumas y barro.
ENFERMERA.- Lo siento, pero Tom Ian Green ya no aparece en nuestro historial. Fue trasladado hace dos días.
ANDREA.- ¿Quiere decirme que me he recorrido más de 600 kilómetros en una apestosa furgoneta con 5 hombres con pinta de violadores más media docena de gallinas para nada? ¡ME ESTÁ DICIENDO ESO!
ENFERMERA.- ¿Seguridad?
ANDREA.- En qué clínica está.
ENFERMERA.- No puedo facilitarle esa información.
ANDREA.- ¿Qué... acaba... de... decirme?
ENFERMERA.- ¡SEGURIDAAAAD!
EN CASA
CAROL.- Simplemente necesito que confíes en mí. Nada más.
ANNA.- Y que te preste 5.000.
CAROL.- Bueno, sí, eso también. Te lo devolveré, te lo prometo.
ANNA.- Carol, la policía te busca.
CAROL.- No puedo contarte nada... no quiero que te acusen de cómplice.
ANNA.- He visto la cinta, bonita. Ya soy más cómplice que nada.
CAROL.- Cuanto menos sepas, mejor. En serio, Anna. Gracias, pero es mejor así.
ANNA.- Muy pocas veces me he fiado de la gente, Carol. Creo que eres la primera.
CAROL.- Gracias.
Las dos se abrazan.
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
martes 21 de abril de 2009
Capítulo XXVIII
DÍA 28
CHICO.- ¿Carol?
Un chico joven se sienta junto a ella en una cafetería.
CAROL.- ¿Te conozco?
CHICO.- No, pero yo a ti sí.
CAROL.- Un momento, ¿eres e...? Qué coño quieres.
CHICO.- Nada, nada, no nos pongamos violentos.
CAROL.- A qué viene todo esto.
CHICO.- Digamos que... sé algo que hizo en su pasado.
CAROL.- Yo no he hecho nada.
CHICO.- Mira, yo no te juzgo ni nada de eso, ¿vale? No me interesa ni por qué lo hiciste ni nada.
CAROL.- Lo único que quieres es mi dinero, ¿no?
CHICO.- Hombre, visto así... pero sí, eso es.
Carol se levanta.
CAROL.- No sé de qué me hablas. Y si sigues acosándome, iré a la policía.
CHICO.- Siéntate Carol, siéntate.
Saca una foto de su abrigo.
CHICO.- Será mejor que te sientes.
Carol coge la foto y se deja caer sobre la silla.
CAROL.- Cómo... cómo...
CHICO.- 5.000.
CAROL.- ¿Qué?
CHICO.- Por adelantado. Luego hablaremos de más.
CAROL.- ¿Cómo sé que no hay copias? ¿De dónde ha salido esta foto?
CHICO.- Te mandé el video a tu casa.
CAROL.- ¿Cómo sabes mi dirección?
CHICO.- Como ves, sé muchas cosas.
El chico se levanta.
CHICO.- Podrías empezar pagándome el café.
El chico sonríe y se va. Carol sigue sentada, mirando la fotografía que le ha dado.
EN CASA
Llaman a la puerta.
ANNA.- ¿Por qué siempre llaman cuando estoy en el baño?
Anna abre la puerta.
DAVID.- ¿No deberías estar trabajando?
ANNA.- Lo mismo te digo.
DAVID.- Qué tal.
ANNA.- Estaba duchándome.
DAVID.- Oye, aquí han dejado un paquete. Será una bomba o algo así. ¿Puedo pasar?
ANNA.- Hombre, pues no.
David entra en el apartamento y Anna cierra la puerta.
DAVID.- ¿No piensas hacer nada con tu vida?
Anna se deja caer en el sillón con un bote de helado.
ANNA.- Sí, comerme esta tarrina de helado por lo pronto.
DAVID.- Te echaron de VOGUE hace...
ANNA.- Trabajo en una serie, David, y me pagan bien. ¿Qué más quieres?
DAVID.- Actriz. Eso no es un trabajo. De hecho, ¡nunca has sabido actuar!
ANNA.- ¿A quién le regalaban más cosas por Navidad?
DAVID.- Vale, en eso tienes razón. Pero... podrías hacer algo más provechoso, como abrir un negocio o algo de eso.
ANNA.- No soy mujer de negocios. Eso lo sabemos los dos.
DAVID.- Mírame a mí, que todo lo que he iniciado ha prosperado.
ANNA.- Y por eso estás aquí vigilándome, ¿no?
Llaman a la puerta.
ANNA.- Abre, anda.
DAVID.- ¡Es tu casa!
ANNA.- ¿Y? Estoy sentada.
David chista y abre la puerta. Es Larry, el padre de Andrea.
LARRY.- Hola, eh... ¿está Andrea?
DAVID.- Quién eres.
LARRY.- ¿Quién eres tú?
ANNA.- A ver, a ver, calma. Es su padre.
DAVID.- No, no está. ¿Quiere que la diga algo? Soy su novio.
ANNA.- ¡JA!
LARRY.- ¿Novio? No me había dicho nada. Bueno, es lógico por su parte... entonces podremos hablar un rato. ¿Te apetece tomar un café?
David se gira.
ANNA.- Ve, ve, no tienes nada mejor que hacer. Andrea lo querría así.
Larry coge a David del brazo y se lo lleva. Anna sonríe y coge el paquete.
ANNA.- Um... qué es esto. ¿Una especie de caja?
Lo intenta abrir cuidadosamente, pero, al ver que no puede, empieza a abrirlo a la fuerza, ansiosa.
ANNA.- ¡Ni que fuera un diamante!
Es una cinta VHS.
ANNA.- ¿Y esto qué narices es?
Va a la cocina y se acerca al microondas.
ANNA.- ¿Esto se mete aquí? Um... ¿qué narices...?
EN LA REUNIÓN
SARAH.- Así que hacéis las sesiones los domingos también, ¿eh?
JACK.- Sí.
SARAH.- Vale, vale... ¿y por qué no me habéis avisado?
MIMI.- Eh, tú cancelaste las sesiones de los domingos.
SARAH.- ¿Y? Estamos todos juntos en esto. Me parece muy mal que no me avisarais.
LAURA.- Pero Sarah...
SARAH.- Soy una profesional y terminaré la sesión de hoy. Pero quiero que sepáis que estoy muy muy decepcionada.
HOLDEN.- Lo siento, Sarah.
SARAH.- Háblanos un poco más de ti, Remy.
REMY.- Pues...
SCOTT.- Siento llegar tarde.
Scott entra en la sala. Holden sonríe y le señala un asiento junto al suyo, pero Scott le ignora y se sienta en otra silla lejos de él.
REMY.- La verdad es que no tengo mucho...
SARAH.- ¡No puedo más! He intentado comportarme como una profesional, pero no puedo seguir fingiendo. Me habéis traicionado.
Sarah se levanta, ofendida, y sale de la sala.
SCOTT.- ¿Qué le pasa a ésta?
JOE.- Joe dice que no deberíamos haberla dejado de lado.
ANDREA.- Pues dile a Joe que no se acordó ni un solo segundo de Sarah ayer.
JOE.- Joe dice que no le caes bien.
ANDREA.- Dile a Joe que tampoco me cae bien él.
JACK.- Oye, calma, calma.
HOLDEN.- Por qué no quieres sentarte a mi lado.
Todos se quedan en silencio.
SCOTT.- Eh, ¿me hablas a mí?
HOLDEN.- Sí. Te guardé un sitio.
SCOTT.- No me fijé.
HOLDEN.- ¿No significó nada lo de anoche?
Todos se quedan asombrados.
MIMI.- ¿Anoche?
Scott se levanta, furioso.
SCOTT.- No sé qué te habrás pensado. Pero estás muy equivocado, ¿entiendes?
HOLDEN.- Te guardé un sitio.
SCOTT.- ¡No quiero tu puto sitio!
Scott se va de la sala, enfadado. Laura sonríe y, acto seguido, se echa a llorar.
MIMI.- Genial. Ahora la llorica rompe aguas.
JACK.- Mimi, por favor.
ANDREA.- No entiendo qué hacemos aquí. ¿Cada uno por su lado o qué?
HOLDEN.- Yo... me voy.
Holden se levanta y se va.
JACK.- ¡Holden!
REMY.- ¿Os hace una de cartas?
EN VOGUE
Carol está en su mesa de despacho escribiendo en el ordenador cuando entra Víctor.
VICTOR.- Buenas tardes.
Carol le da un beso.
CAROL.- Hola.
VICTOR.- Qué tal fue el día.
CAROL.- No... no deberíamos besarnos aquí. Podrían despedirte.
VICTOR.- No te preocupes tanto.
CAROL.- Me preocupo.
Victor le gira la silla.
VICTOR.- ¿Te apetece una cena esta noche?
CAROL.- Tengo mucho que hacer, Victor, y...
VICTOR.- ¡Por favor! Que no nos besemos, que tienes mucho que hacer...
CAROL.- Lo siento, tengo... tengo muchas cosas en la cabeza.
VICTOR.- ¿Puedo ayudarte en alguna?
CAROL.- Lamentablemente no.
VICTOR.- ¿Y puedes contarme alguna?
CAROL.- Mi padre se va a volver a casar.
VICTOR.- ¿Y eso?
CAROL.- Amor, supongo. O miedo a estar solo.
VICTOR.- Qué te preocupa entonces.
CAROL.- Andrea... bueno, mi hermana, no quiere ni verle. El pasado siempre está presente, qué ironía.
VICTOR.- ¿Te preocupa eso?
CAROL.- Sí, sí. Es mi padre, ¿sabes? Bueno, y ella mi hermana. Pero tiene razones para odiarle. Yo también, pero no sé porqué, no... pero Andrea...
VICTOR.- Si no quiere ir, déjala, ella mejor que nadie sabrá lo que hace. Tú piensa qué quieres hacer.
CAROL.- Me da miedo dejarla sola.
VICTOR.- ¿Y eso?
CAROL.- Ha vuelto a beber. Y, y no sé qué hacer.
HACE 5 MESES
Andrea está sentada en el comedor, bebiendo una copa con una botella de vodka medio vacía. Rachel entra en la casa.
RACHEL.- Eh, quién se ha muerto.
ANDREA.- Mi vida sentimental.
RACHEL.- ¿Y Bruce?
ANDREA.- ¿Sabes algo de él?
RACHEL.- No.
ANDREA.- Pues yo tampoco.
Bebe otro sorbo de su copa.
RACHEL.- Eh, eh. Deberías dejar de beber un poco, ¿no?
ANDREA.- Qué eres, ¿mi conciencia? Ah, no... claro. Te habrá dicho algo Carol. No puede meterse en sus asuntos.
RACHEL.- No digas tonterías. Es por tu bien.
ANDREA.- ¿Mi bien? Qué sabéis de mi bien. ¿Tú, que te vas a casar por dinero?
RACHEL.- No me caso solo por dinero.
ANDREA.- Estaré en mi habitación.
Coge la botella y se va.
RACHEL.- Está idiota perdida.
Llaman a la puerta. Es Paul.
PAUL.- Hola, cariño.
Le da un beso.
RACHEL.- No me llames cariño, me hace sentir tonta.
PAUL.- Jeje.
Le da otro beso.
RACHEL.- Además, no deberías estar aquí. En dos días nos casamos.
PAUL.- ¿Y? Se supone que es el mismo día en el que no te puedo ver.
RACHEL.- Ni los dos días anteriores. No respetas nada las tradiciones.
PAUL.- ¿Cómo va la despedida de soltera?
RACHEL.- Estas dos me la están preparando. Vete tú a saber...
PAUL.- Yo saldré con los chicos.
RACHEL.- Qué chicos.
PAUL.- Pues mis amigos.
RACHEL.- Qué amigos.
PAUL.- Hombre, cariño, yo tengo amigos en la vida.
RACHEL.- No lo dudo. ¿Y amigas tienes?
PAUL.- Oye, ¿se puede saber qué te pasa?
RACHEL.- ¿Pasarme? ¿A mí? Eres tú el que ha venido con mil preguntas. Que si la despedida de soltera, que qué me pasa, que si Craig ha venido...
PAUL.- ¿Perdona? ¿Quién es Craig?
RACHEL.- ¿Ves? No sé quién es Craig. ¿Qué me estás diciendo?
PAUL.- Pero, ¿qué he hecho?
RACHEL.- Me voy a mi cuarto. Tengo que preparar cosas. Tú deberías irte a casa, así que...
Le abre la puerta y le echa.
RACHEL.- Ya solo quedan dos días. ¡Ciao!
DÍA 28
CAROL.- ¿Qué te vas?
ANDREA.- No puedo seguir aquí. Tengo que verle.
CAROL.- Pero... si no das con él, por algo será, Andy, cariño.
ANDREA.- No lo entiendes, Carol. Necesito verle.
CAROL.- Pero... te han hecho mucho daño, Andrea, no quiero que...
ANDREA.- Yo tampoco. Pero tampoco quiero quedarme aquí de brazos cruzados sin saber dónde está o qué le ocurre.
CAROL.- Y cómo piensas ir.
ANDREA.- Voy al aeropuerto a comprar los billetes.
CAROL.- ¿Estás segura de ello?
ANDREA.- No. Pero tengo que hacerlo. Oye, tengo que colgar, ¿vale?
Andrea cuelga el teléfono de la cabina. Scott y Holden están en la entrada del edificio. Andrea se queda dentro de la cabina, espiando.
HOLDEN.- Oye...
SCOTT.- ¿Puedes dejar de seguirme?
HOLDEN.- Es que... no entiendo... no entiendo nada.
SCOTT.- Yo tampoco, ¿sabes? Yo tampoco. ¿A qué ha venido ese numerito?
HOLDEN.- Sólo te pregunté...
SCOTT.- Sí, ya sé lo que me preguntaste, lo sé. ¿Y tenías que decirlo delante de todos?
HOLDEN.- Perdona.
SCOTT.- Que tú tengas SIDA y ya lo sepa todo el mundo, me parece perfecto, ¿sabes?
Holden se queda callado, cabizbajo.
SCOTT.- Oye, mira, lo siento. No-no debí decir eso. Lo siento, ¿vale? Pero... es mejor que dejemos de vernos.
HOLDEN.- Pero, ¿por qué? Yo te quiero.
SCOTT.- ¡Cómo me vas a querer, Holden, por favor! Acabamos de conocernos. Mira, te-tengo que irme. Adiós.
Scott se va y Holden se queda solo. Empieza a llover.
EN CASA
Anna está sentada en el sillón con la cinta en la mano.
ANNA.- Qué narices será esto.
Carol entra en casa.
CAROL.- Menudo día... Oye...
ANNA.- Llegó un paquete.
CAROL.- ¡Ah, sí, una cinta, es mía! Dámela.
ANNA.- ¿Una cinta?
CAROL.- Sí, ahí la tienes. ¿No la habrás visto?
ANNA.- ¿Ver?
CAROL.- Dámela.
Carol la intenta coger pero Anna la coge primero.
ANNA.- Qué es.
CAROL.- Algo que no te importa. Dámela.
ANNA.- ¿Ver? Así que se puede... ummmm... ¡En la tele!
CAROL.- ¿Quieres dármela?
ANNA.- ¿Y por qué no te mandan un DVD?
CAROL.- Oye, haz el favor de dármela ya.
Anna mete la cinta en el video.
CAROL.- ¡Qué haces! ¡Dame el mando!
ANNA.- El mando o la cinta.
Anna se pone delante del televisor, para que Carol no pueda apagarla.
CAROL.- ¡Haz el favor de quitarla ahora mismo, o te echo de casa!
Suena un disparo. Anna se gira y ve la grabación. Es Carol. Ante ella, está Alan, caído en el suelo. Carol tiene una pistola en la mano. Frente a ella, está el detective.
ANNA.- ¡Oh, mierda! ¿E-eres tú?
CAROL.- Es... no quería que lo vieras. Es un corto que grabé el año pasado. Es una sorpresa para Andrea.
ANNA.- Oh, vale. ¿Y por qué no me lo has dicho antes? Pero tiene una resolución muy mala... ¿y por qué está grabada desde una ventana? No entiendo...
Carol saca rápidamente la cinta del vídeo.
CAROL.- Ya te lo enseñaré entero algún día.
ANNA.- ¿Y todos esos nervios por esto? Menuda tontería. Era mejor mi vídeo porno.
CAROL.- No lo dudes, no lo dudes.
Anna se va hacia su cuarto. Carol vuelve a meter la cinta y la pone de nuevo. Anna está en el pasillo, sin que Carol la vea, espiándola.
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
CHICO.- ¿Carol?
Un chico joven se sienta junto a ella en una cafetería.
CAROL.- ¿Te conozco?
CHICO.- No, pero yo a ti sí.
CAROL.- Un momento, ¿eres e...? Qué coño quieres.
CHICO.- Nada, nada, no nos pongamos violentos.
CAROL.- A qué viene todo esto.
CHICO.- Digamos que... sé algo que hizo en su pasado.
CAROL.- Yo no he hecho nada.
CHICO.- Mira, yo no te juzgo ni nada de eso, ¿vale? No me interesa ni por qué lo hiciste ni nada.
CAROL.- Lo único que quieres es mi dinero, ¿no?
CHICO.- Hombre, visto así... pero sí, eso es.
Carol se levanta.
CAROL.- No sé de qué me hablas. Y si sigues acosándome, iré a la policía.
CHICO.- Siéntate Carol, siéntate.
Saca una foto de su abrigo.
CHICO.- Será mejor que te sientes.
Carol coge la foto y se deja caer sobre la silla.
CAROL.- Cómo... cómo...
CHICO.- 5.000.
CAROL.- ¿Qué?
CHICO.- Por adelantado. Luego hablaremos de más.
CAROL.- ¿Cómo sé que no hay copias? ¿De dónde ha salido esta foto?
CHICO.- Te mandé el video a tu casa.
CAROL.- ¿Cómo sabes mi dirección?
CHICO.- Como ves, sé muchas cosas.
El chico se levanta.
CHICO.- Podrías empezar pagándome el café.
El chico sonríe y se va. Carol sigue sentada, mirando la fotografía que le ha dado.
EN CASA
Llaman a la puerta.
ANNA.- ¿Por qué siempre llaman cuando estoy en el baño?
Anna abre la puerta.
DAVID.- ¿No deberías estar trabajando?
ANNA.- Lo mismo te digo.
DAVID.- Qué tal.
ANNA.- Estaba duchándome.
DAVID.- Oye, aquí han dejado un paquete. Será una bomba o algo así. ¿Puedo pasar?
ANNA.- Hombre, pues no.
David entra en el apartamento y Anna cierra la puerta.
DAVID.- ¿No piensas hacer nada con tu vida?
Anna se deja caer en el sillón con un bote de helado.
ANNA.- Sí, comerme esta tarrina de helado por lo pronto.
DAVID.- Te echaron de VOGUE hace...
ANNA.- Trabajo en una serie, David, y me pagan bien. ¿Qué más quieres?
DAVID.- Actriz. Eso no es un trabajo. De hecho, ¡nunca has sabido actuar!
ANNA.- ¿A quién le regalaban más cosas por Navidad?
DAVID.- Vale, en eso tienes razón. Pero... podrías hacer algo más provechoso, como abrir un negocio o algo de eso.
ANNA.- No soy mujer de negocios. Eso lo sabemos los dos.
DAVID.- Mírame a mí, que todo lo que he iniciado ha prosperado.
ANNA.- Y por eso estás aquí vigilándome, ¿no?
Llaman a la puerta.
ANNA.- Abre, anda.
DAVID.- ¡Es tu casa!
ANNA.- ¿Y? Estoy sentada.
David chista y abre la puerta. Es Larry, el padre de Andrea.
LARRY.- Hola, eh... ¿está Andrea?
DAVID.- Quién eres.
LARRY.- ¿Quién eres tú?
ANNA.- A ver, a ver, calma. Es su padre.
DAVID.- No, no está. ¿Quiere que la diga algo? Soy su novio.
ANNA.- ¡JA!
LARRY.- ¿Novio? No me había dicho nada. Bueno, es lógico por su parte... entonces podremos hablar un rato. ¿Te apetece tomar un café?
David se gira.
ANNA.- Ve, ve, no tienes nada mejor que hacer. Andrea lo querría así.
Larry coge a David del brazo y se lo lleva. Anna sonríe y coge el paquete.
ANNA.- Um... qué es esto. ¿Una especie de caja?
Lo intenta abrir cuidadosamente, pero, al ver que no puede, empieza a abrirlo a la fuerza, ansiosa.
ANNA.- ¡Ni que fuera un diamante!
Es una cinta VHS.
ANNA.- ¿Y esto qué narices es?
Va a la cocina y se acerca al microondas.
ANNA.- ¿Esto se mete aquí? Um... ¿qué narices...?
EN LA REUNIÓN
SARAH.- Así que hacéis las sesiones los domingos también, ¿eh?
JACK.- Sí.
SARAH.- Vale, vale... ¿y por qué no me habéis avisado?
MIMI.- Eh, tú cancelaste las sesiones de los domingos.
SARAH.- ¿Y? Estamos todos juntos en esto. Me parece muy mal que no me avisarais.
LAURA.- Pero Sarah...
SARAH.- Soy una profesional y terminaré la sesión de hoy. Pero quiero que sepáis que estoy muy muy decepcionada.
HOLDEN.- Lo siento, Sarah.
SARAH.- Háblanos un poco más de ti, Remy.
REMY.- Pues...
SCOTT.- Siento llegar tarde.
Scott entra en la sala. Holden sonríe y le señala un asiento junto al suyo, pero Scott le ignora y se sienta en otra silla lejos de él.
REMY.- La verdad es que no tengo mucho...
SARAH.- ¡No puedo más! He intentado comportarme como una profesional, pero no puedo seguir fingiendo. Me habéis traicionado.
Sarah se levanta, ofendida, y sale de la sala.
SCOTT.- ¿Qué le pasa a ésta?
JOE.- Joe dice que no deberíamos haberla dejado de lado.
ANDREA.- Pues dile a Joe que no se acordó ni un solo segundo de Sarah ayer.
JOE.- Joe dice que no le caes bien.
ANDREA.- Dile a Joe que tampoco me cae bien él.
JACK.- Oye, calma, calma.
HOLDEN.- Por qué no quieres sentarte a mi lado.
Todos se quedan en silencio.
SCOTT.- Eh, ¿me hablas a mí?
HOLDEN.- Sí. Te guardé un sitio.
SCOTT.- No me fijé.
HOLDEN.- ¿No significó nada lo de anoche?
Todos se quedan asombrados.
MIMI.- ¿Anoche?
Scott se levanta, furioso.
SCOTT.- No sé qué te habrás pensado. Pero estás muy equivocado, ¿entiendes?
HOLDEN.- Te guardé un sitio.
SCOTT.- ¡No quiero tu puto sitio!
Scott se va de la sala, enfadado. Laura sonríe y, acto seguido, se echa a llorar.
MIMI.- Genial. Ahora la llorica rompe aguas.
JACK.- Mimi, por favor.
ANDREA.- No entiendo qué hacemos aquí. ¿Cada uno por su lado o qué?
HOLDEN.- Yo... me voy.
Holden se levanta y se va.
JACK.- ¡Holden!
REMY.- ¿Os hace una de cartas?
EN VOGUE
Carol está en su mesa de despacho escribiendo en el ordenador cuando entra Víctor.
VICTOR.- Buenas tardes.
Carol le da un beso.
CAROL.- Hola.
VICTOR.- Qué tal fue el día.
CAROL.- No... no deberíamos besarnos aquí. Podrían despedirte.
VICTOR.- No te preocupes tanto.
CAROL.- Me preocupo.
Victor le gira la silla.
VICTOR.- ¿Te apetece una cena esta noche?
CAROL.- Tengo mucho que hacer, Victor, y...
VICTOR.- ¡Por favor! Que no nos besemos, que tienes mucho que hacer...
CAROL.- Lo siento, tengo... tengo muchas cosas en la cabeza.
VICTOR.- ¿Puedo ayudarte en alguna?
CAROL.- Lamentablemente no.
VICTOR.- ¿Y puedes contarme alguna?
CAROL.- Mi padre se va a volver a casar.
VICTOR.- ¿Y eso?
CAROL.- Amor, supongo. O miedo a estar solo.
VICTOR.- Qué te preocupa entonces.
CAROL.- Andrea... bueno, mi hermana, no quiere ni verle. El pasado siempre está presente, qué ironía.
VICTOR.- ¿Te preocupa eso?
CAROL.- Sí, sí. Es mi padre, ¿sabes? Bueno, y ella mi hermana. Pero tiene razones para odiarle. Yo también, pero no sé porqué, no... pero Andrea...
VICTOR.- Si no quiere ir, déjala, ella mejor que nadie sabrá lo que hace. Tú piensa qué quieres hacer.
CAROL.- Me da miedo dejarla sola.
VICTOR.- ¿Y eso?
CAROL.- Ha vuelto a beber. Y, y no sé qué hacer.
HACE 5 MESES
Andrea está sentada en el comedor, bebiendo una copa con una botella de vodka medio vacía. Rachel entra en la casa.
RACHEL.- Eh, quién se ha muerto.
ANDREA.- Mi vida sentimental.
RACHEL.- ¿Y Bruce?
ANDREA.- ¿Sabes algo de él?
RACHEL.- No.
ANDREA.- Pues yo tampoco.
Bebe otro sorbo de su copa.
RACHEL.- Eh, eh. Deberías dejar de beber un poco, ¿no?
ANDREA.- Qué eres, ¿mi conciencia? Ah, no... claro. Te habrá dicho algo Carol. No puede meterse en sus asuntos.
RACHEL.- No digas tonterías. Es por tu bien.
ANDREA.- ¿Mi bien? Qué sabéis de mi bien. ¿Tú, que te vas a casar por dinero?
RACHEL.- No me caso solo por dinero.
ANDREA.- Estaré en mi habitación.
Coge la botella y se va.
RACHEL.- Está idiota perdida.
Llaman a la puerta. Es Paul.
PAUL.- Hola, cariño.
Le da un beso.
RACHEL.- No me llames cariño, me hace sentir tonta.
PAUL.- Jeje.
Le da otro beso.
RACHEL.- Además, no deberías estar aquí. En dos días nos casamos.
PAUL.- ¿Y? Se supone que es el mismo día en el que no te puedo ver.
RACHEL.- Ni los dos días anteriores. No respetas nada las tradiciones.
PAUL.- ¿Cómo va la despedida de soltera?
RACHEL.- Estas dos me la están preparando. Vete tú a saber...
PAUL.- Yo saldré con los chicos.
RACHEL.- Qué chicos.
PAUL.- Pues mis amigos.
RACHEL.- Qué amigos.
PAUL.- Hombre, cariño, yo tengo amigos en la vida.
RACHEL.- No lo dudo. ¿Y amigas tienes?
PAUL.- Oye, ¿se puede saber qué te pasa?
RACHEL.- ¿Pasarme? ¿A mí? Eres tú el que ha venido con mil preguntas. Que si la despedida de soltera, que qué me pasa, que si Craig ha venido...
PAUL.- ¿Perdona? ¿Quién es Craig?
RACHEL.- ¿Ves? No sé quién es Craig. ¿Qué me estás diciendo?
PAUL.- Pero, ¿qué he hecho?
RACHEL.- Me voy a mi cuarto. Tengo que preparar cosas. Tú deberías irte a casa, así que...
Le abre la puerta y le echa.
RACHEL.- Ya solo quedan dos días. ¡Ciao!
DÍA 28
CAROL.- ¿Qué te vas?
ANDREA.- No puedo seguir aquí. Tengo que verle.
CAROL.- Pero... si no das con él, por algo será, Andy, cariño.
ANDREA.- No lo entiendes, Carol. Necesito verle.
CAROL.- Pero... te han hecho mucho daño, Andrea, no quiero que...
ANDREA.- Yo tampoco. Pero tampoco quiero quedarme aquí de brazos cruzados sin saber dónde está o qué le ocurre.
CAROL.- Y cómo piensas ir.
ANDREA.- Voy al aeropuerto a comprar los billetes.
CAROL.- ¿Estás segura de ello?
ANDREA.- No. Pero tengo que hacerlo. Oye, tengo que colgar, ¿vale?
Andrea cuelga el teléfono de la cabina. Scott y Holden están en la entrada del edificio. Andrea se queda dentro de la cabina, espiando.
HOLDEN.- Oye...
SCOTT.- ¿Puedes dejar de seguirme?
HOLDEN.- Es que... no entiendo... no entiendo nada.
SCOTT.- Yo tampoco, ¿sabes? Yo tampoco. ¿A qué ha venido ese numerito?
HOLDEN.- Sólo te pregunté...
SCOTT.- Sí, ya sé lo que me preguntaste, lo sé. ¿Y tenías que decirlo delante de todos?
HOLDEN.- Perdona.
SCOTT.- Que tú tengas SIDA y ya lo sepa todo el mundo, me parece perfecto, ¿sabes?
Holden se queda callado, cabizbajo.
SCOTT.- Oye, mira, lo siento. No-no debí decir eso. Lo siento, ¿vale? Pero... es mejor que dejemos de vernos.
HOLDEN.- Pero, ¿por qué? Yo te quiero.
SCOTT.- ¡Cómo me vas a querer, Holden, por favor! Acabamos de conocernos. Mira, te-tengo que irme. Adiós.
Scott se va y Holden se queda solo. Empieza a llover.
EN CASA
Anna está sentada en el sillón con la cinta en la mano.
ANNA.- Qué narices será esto.
Carol entra en casa.
CAROL.- Menudo día... Oye...
ANNA.- Llegó un paquete.
CAROL.- ¡Ah, sí, una cinta, es mía! Dámela.
ANNA.- ¿Una cinta?
CAROL.- Sí, ahí la tienes. ¿No la habrás visto?
ANNA.- ¿Ver?
CAROL.- Dámela.
Carol la intenta coger pero Anna la coge primero.
ANNA.- Qué es.
CAROL.- Algo que no te importa. Dámela.
ANNA.- ¿Ver? Así que se puede... ummmm... ¡En la tele!
CAROL.- ¿Quieres dármela?
ANNA.- ¿Y por qué no te mandan un DVD?
CAROL.- Oye, haz el favor de dármela ya.
Anna mete la cinta en el video.
CAROL.- ¡Qué haces! ¡Dame el mando!
ANNA.- El mando o la cinta.
Anna se pone delante del televisor, para que Carol no pueda apagarla.
CAROL.- ¡Haz el favor de quitarla ahora mismo, o te echo de casa!
Suena un disparo. Anna se gira y ve la grabación. Es Carol. Ante ella, está Alan, caído en el suelo. Carol tiene una pistola en la mano. Frente a ella, está el detective.
ANNA.- ¡Oh, mierda! ¿E-eres tú?
CAROL.- Es... no quería que lo vieras. Es un corto que grabé el año pasado. Es una sorpresa para Andrea.
ANNA.- Oh, vale. ¿Y por qué no me lo has dicho antes? Pero tiene una resolución muy mala... ¿y por qué está grabada desde una ventana? No entiendo...
Carol saca rápidamente la cinta del vídeo.
CAROL.- Ya te lo enseñaré entero algún día.
ANNA.- ¿Y todos esos nervios por esto? Menuda tontería. Era mejor mi vídeo porno.
CAROL.- No lo dudes, no lo dudes.
Anna se va hacia su cuarto. Carol vuelve a meter la cinta y la pone de nuevo. Anna está en el pasillo, sin que Carol la vea, espiándola.
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
jueves 9 de abril de 2009
Capítulo XXVII
DÍA 27
Carol está sentada, viendo la televisión. La puerta se abre y entra Rachel.
CAROL.- Eh, hola.
RACHEL.- Hola, qué tal. Estoy cansadísima.
CAROL.- Dímelo a mí, llevo todo el día viendo la televisión.
RACHEL.- Ni que eso cansara mucho.
CAROL.- A mí sí.
RACHEL.- Ya veo, ya.
Rachel se acerca, se sienta junto a ella y, rápidamente, saca un cuchillo y se lo clava en el estómago a Carol.
CAROL.- ¡Ough!
Rachel la mira con cara de pena mientras sigue clavando el cuchillo.
Carol se despierta bruscamente y se cae del sillón.
ANNA (off).- Ahora voy.
Carol se levanta y se toca la cabeza.
CAROL.- Menudo sueño...
Anna entra lentamente.
ANNA.- A veeeeer, qué ha pasado esta vez.
CAROL.- Nada, nada. Anda que si llega a ser por ti...
ANNA.- Vine lenta porque sabía que no había pasado nada. Por cierto, ¿no tenías no se qué con Andrea hoy?
CAROL.- ¡Mierda!
Carol sale corriendo de casa y baja las escaleras corriendo. Al rato, se abre la puerta del ascensor. Poco después, llaman a la puerta.
ANNA.- ¡Por favor! ¿Es que no pueden dejarme descansar un poco?
Anna abre la puerta.
ANNA.- Qué quieres. No compro nada.
EN CASA DE LAURA
MIMI.- A ver, quién hará de Sarah.
ANDREA.- Bueno, para eso traje a mi hermana.
MIMI.- ¿Y dónde está?
Llaman a la puerta. Laura se levanta y abre.
CAROL.- Siento llegar tarde.
LAURA.- No pasa nada.
MIMI.- ¿Y ella va a hacer de Sarah?
LAURA.- ¿Saco algo de comer?
REMY.- Unos panchitos...
JACK.- Seriedad, por favor.
Carol se sienta en la silla principal.
CAROL.- A ver, se supone que habéis decidido hacer la reunión cada domingo en una casa... ya que los domingos no hay terapia, ¿es así?
JACK.- Sí.
CAROL.- ¿Y yo tengo que hacer de... maestra de ceremonias?
JACK.- Más o menos, sí.
CAROL.- Qué panda de locos.
Llaman a la puerta. Entran Holden y Scott.
LAURA.- Hola, chicos.
Los dos se sientan en las sillas que quedan libres.
JOE.- Joe dice que Laura tiene una bonita casa.
LAURA.- Gracias, Joe.
CAROL.- En la mía no se hará todo esto, ¿no?
ANDREA.- Hombre, pues sí.
CAROL.- Pues me niego.
MIMI.- Bueno, empezaré yo ya que...
JACK.- Adelante.
MIMI.- Ayer estuve a punto de probar el alcohol de nuevo. Pero, en el último momento, me contuve.
Todos aplauden.
REMY.- ¿Y qué estabas haciendo?
MIMI.- Ver fotos de mi ex-marido.
JACK.- Oh... eso me pasa a mí cuando veo fotos de mi mujer, que en paz descanse.
ANDREA.- Pensaba que os divorciasteis... por tu problema con la... bueno, con la bebida.
JACK.- ¿Divorcio? Nunca he dicho yo tal cosa.
HOLDEN.- Yo empecé mi tratamiento.
MIMI.- ¿Tratamiento?
HOLDEN.- Tengo SIDA.
Todos se quedan en silencio.
MIMI.- Dios, Holden, no sabíamos nada.
LAURA.- ¿Te encuentras bien?
HOLDEN.- Sí, sí. Bien estoy, la verdad.
JACK.- ¿Cuándo empezaste el tratamiento?
HOLDEN.- Hace unos días, creo.
LAURA.- Lo siento mucho, Holden.
ANDREA.- Laura, ¿el baño?
LAURA.- Oh, sí, por esa puerta, a la izquierda.
ANDREA.- Gracias.
Andrea se levanta y camina hacia el baño, cuando ve una puerta entreabierta y entra.
ANDREA.- Oh.
Es el dormitorio de Laura. Sobre su mesa, hay una foto recortada. Es Laura, que parece estar con alguien más, pero esa persona ha sido recortada. El cajón de la mesa está entreabierto. Va a abrirlo.
LAURA.- ¿Andrea?
ANDREA.- Oh, oh, perdona... entré aquí pensando en el baño y...
LAURA.- Oh, el baño está aquí, enfrente.
Andrea sale de la habitación, cabizbaja. Laura se asegura que ha entrado en el baño y camina hacia la mesa. Abre el cajón del todo. Está lleno de fotos de Laura con Rachel, la hermana de Andrea. Cierra el cajón y sale de la habitación, cerrando la puerta.
HACE 5 MESES
RACHEL.- ¿Qué habéis hecho qué! ¡PERO ESTÁIS LOCAS!
ANDREA.- Eh, eh, dijiste que organizáramos tu despedida de soltera, ¿no? Pues eso hacemos.
RACHEL.- Pero no que llamarais a mi amor de la juventud, por el amor de Dios. Aunque sigo siendo joven, ¿eh?
CAROL.- Bueno, tampoco pasa nada, ¿no? Estás prometida, te vas a casar en 3 días. ¿Qué más da?
Entra un hombre grande vestido de traje.
RACHEL.- ¿Quién...?
ANDREA.- Mi guardaespaldas. Después de las cartas que me manda continuamente el... loco ese... tengo que cubrirme las espaldas.
RACHEL.- Pues está maci...
CAROL.- ¡Que te vas a casar!
RACHEL.- Ya, bueno, eso es secundario.
CAROL.- ¿Secundario!
Llaman a la puerta. Rachel se acerca y abre la puerta.
CRAIG.- Hola.
RACHEL.- ¿Cra... Cra... Craig?
CRAIG.- Sí, eh... veo que te pillo comunicando...
Carol reprime la risa y se acerca a la puerta.
CAROL.- Hola, Craig.
CRAIG.- Eh, Carol, cuánto tiempo.
CAROL.- Tampoco tanto, ¿eh?
CRAIG.- Hola, Andrea.
ANDREA.- Hola.
CRAIG.- Bueno, tenemos que hablar de... ummm... eso.
CAROL.- ¿Eso? Es... ¡Oh, oh, “eso”! Vale, vale. Dame 5 minutos que me cambie y vamos a tomar un café.
CRAIG.- Está bien.
Carol se va.
RACHEL.- Bueno, ¿y qué tal te va todo?
CRAIG.- Bueno, no me puedo quejar. ¿Y el novio?
RACHEL.- Pues... supongo que en su casa, ¿no?
CRAIG.- Sí, eh, claro, supongo.
RACHEL.- Veo que te has quedado sin palabras durante todos estos años. ¿Sigues saliendo con la zorra... quiero decir, con Lucy Simmons?
CRAIG.- Hace tiempo que lo dejamos. No llevaba a ninguna parte.
RACHEL.- Y no hay... ehem... ¿nadie por ahí?
Carol aparece de nuevo.
CAROL.- ¿Preparado?
CRAIG.- Sí, claro. ¡Hasta luego!
Carol y Craig salen de la casa. Andrea se acerca a Rachel.
ANDREA.- Eh, cálmate bonita.
RACHEL.- ¿Perdona?
ANDREA.- No has podido ser más borde.
RACHEL.- Oh... no, si fui muy simpática.
ANDREA.- ¡Oh, sí, vaya! En el mundo al revés todos lo somos.
Suena un ruido de cristales.
GUARDAESPALDAS (desde la cocina).- ¡Lo siento, iba a coger agua y...!
RACHEL.- Será tu guardaespaldas, pero como sea tan manazas con la pistola... vas lista.
DÍA 27
EN CASA
Andrea está sentada en el sillón, con el teléfono en la mano. Cuelga, enfadada.
CAROL.- ¿Y?
ANDREA.- No deja de comunicar.
CAROL.- Bueno, inténtalo luego.
ANDREA.- Necesito... hablar con él.
CAROL.- Ya, te entiendo.
ANDREA.- ¡Y cuando me lo cogen, me llaman Mónica! ¿Quién es esa Mónica?
CAROL.- Calma ante todo. Puede ser su hermana o cualquier otra cosa.
ANDREA.- Lo dudo.
CAROL.- Muy pesimista eres tú.
ANDREA.- Tengo que contarte algo que vi en la casa de Laura y...
Anna entra por la puerta.
ANNA.- ¿Puedes dejarme tranquila?
DAVID.- No, ya sabes lo que te dije. Voy a ser tu sombra hasta que... ¡Oh la la, que tenemos aquí!
Carol se levanta y va a saludarle rápidamente.
CAROL.- Hola, Da...
David sigue sin hacer caso a Carol y se sienta junto a Andrea, que se aparta.
ANDREA.- ¿Acaso te conozco?
ANNA.- Es el pesado de mi hermano.
ANDREA.- Vale, ¿y puede dejar de babear?
DAVID.- David Milton, para servirla.
Se pone de rodillas y le coge la mano.
ANNA.- Por Dios, David, que puedes pagar a alguien para que se arrodille por ti.
ANDREA.- Eh, ¿me devuelves la mano?
DAVID.- La mismísima Andrea Blue viviendo contigo, Anna. Ahora sí que no pienso separarme.
ANNA.- Pues es mi hora de aeróbic así que ya te estás largando.
CAROL.- Querrás decir tu hora del kilo de helado y la telenovela.
ANNA.- Sí, Carol, lo que tú digas. ¡Ahuecando!
Anna le va empujando hacia la puerta.
DAVID.- ¡Encantado! ¡Aquí tienes mi tarjeta!
David lanza un montón de tarjetas al aire y sale del apartamento, empujado por Anna.
ANNA.- Qué pesado.
ANDREA.- ¿Y qué hace tu hermano aquí?
ANNA.- Mi padre... es una larga historia. ¡Oh, Carol, vino alguien a verte antes!
CAROL.- ¿Quién era?
ANNA.- ¡Yo que sé! No soy tu criada.
Se va hacia la habitación.
ANNA.- Ah, por cierto, creo que deberías hablar con la borrachina sobre su problema con las botellas. Antes casi me abro la cabeza con una que me cayó de la estantería.
Se mete en su dormitorio.
ANDREA.- No sé de qué está hablando.
CAROL.- Andy...
ANDREA.- No, no, no hagas de madre.
CAROL.- Está bien. Está bien. No te diré nada. Eres lo suficientemente mayorcita.
ANDREA.- Lo soy.
POR LA NOCHE
Suena el teléfono. Carol enciende la luz de su cuarto y responde.
CAROL.- ¿Sí?
VOZ.- ¿Caroline Blue?
CAROL.- Quién es.
VOZ.- Tengo algo que podría interesarle.
CAROL.- Oiga, son las... Dios, son las 4 de la madrugada. ¿Quién narices...?
VOZ.- ¿Recuerda a Alan...?
Carol se pone tensa.
CAROL.- Quién es.
VOZ.- Quizá le interese lo que tengo para usted.
CAROL.- O me dice quién es o...
VOZ.- ¿También va a matarme a mí? Le diré lo que quiero. Reúnase conmigo mañana en el cine Bogart en la sesión de 22, en la película: “Chantaje”. Qué propio, ¿no?
CAROL.- Oiga... ¿hola? ¡OIGA!
EN LA CALLE
Holden camina junto a Scott.
SCOTT.- Y le dije que no podía seguir así.
HOLDEN.- Es normal.
SCOTT.- Estaba cansado ya, ¿sabes?
HOLDEN.- Sí.
SCOTT.- Eh, ¿tú dónde vas?
HOLDEN.- A mi casa.
SCOTT.- ¿Está cerca de aquí?
HOLDEN.- Perdona, ¿qué?
SCOTT.- Tu casa. ¿Está cerca?
HOLDEN.- Sí, sí.
SCOTT.- Bueno, yo vivo aquí.
Scott sube unas escaleras hasta llegar al portal.
SCOTT.- Ya nos vemos mañana.
HOLDEN.- Claro.
Scott abre la puerta entra. Enciende la luz del portal y deja cerrarse la puerta. En el último momento, impide que se cierre y la abre del todo con una mano, sin que se le vea a él. Holden se queda mirando la puerta abierta. Da un paso hacia delante, luego otro, luego otro... y acaba subiendo las escaleras. La luz del portal se apaga y la puerta se cierra.
HACE 5 MESES
CAROL.- ¿Te parece bien?
CRAIG.- Sí, claro.
CAROL.- Bueno, 3 bailes entonces.
CRAIG.- ¿De qué tengo que ir disfrazado?
CAROL.- Bueno, no estaría mal que fueras de policía al principio... luego de bombero... y por último... bueno, lo dejo a tu elección.
CRAIG.- ¿Alguno será baile privado? Porque entonces sube el...
CAROL.- Bueno, ¿sube mucho?
CRAIG.- Sí.
CAROL.- El último quiero que sea privado.
CRAIG.- ¿Sabes? No me siento muy cómodo con todo esto. Eso de que nos conozcamos de cuando éramos jóvenes... y ahora vaya a bailar medio desnudo delante de...
CAROL.- Oooh, tranquilo. A ella le va a encantar, te lo aseguro.
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
Carol está sentada, viendo la televisión. La puerta se abre y entra Rachel.
CAROL.- Eh, hola.
RACHEL.- Hola, qué tal. Estoy cansadísima.
CAROL.- Dímelo a mí, llevo todo el día viendo la televisión.
RACHEL.- Ni que eso cansara mucho.
CAROL.- A mí sí.
RACHEL.- Ya veo, ya.
Rachel se acerca, se sienta junto a ella y, rápidamente, saca un cuchillo y se lo clava en el estómago a Carol.
CAROL.- ¡Ough!
Rachel la mira con cara de pena mientras sigue clavando el cuchillo.
Carol se despierta bruscamente y se cae del sillón.
ANNA (off).- Ahora voy.
Carol se levanta y se toca la cabeza.
CAROL.- Menudo sueño...
Anna entra lentamente.
ANNA.- A veeeeer, qué ha pasado esta vez.
CAROL.- Nada, nada. Anda que si llega a ser por ti...
ANNA.- Vine lenta porque sabía que no había pasado nada. Por cierto, ¿no tenías no se qué con Andrea hoy?
CAROL.- ¡Mierda!
Carol sale corriendo de casa y baja las escaleras corriendo. Al rato, se abre la puerta del ascensor. Poco después, llaman a la puerta.
ANNA.- ¡Por favor! ¿Es que no pueden dejarme descansar un poco?
Anna abre la puerta.
ANNA.- Qué quieres. No compro nada.
EN CASA DE LAURA
MIMI.- A ver, quién hará de Sarah.
ANDREA.- Bueno, para eso traje a mi hermana.
MIMI.- ¿Y dónde está?
Llaman a la puerta. Laura se levanta y abre.
CAROL.- Siento llegar tarde.
LAURA.- No pasa nada.
MIMI.- ¿Y ella va a hacer de Sarah?
LAURA.- ¿Saco algo de comer?
REMY.- Unos panchitos...
JACK.- Seriedad, por favor.
Carol se sienta en la silla principal.
CAROL.- A ver, se supone que habéis decidido hacer la reunión cada domingo en una casa... ya que los domingos no hay terapia, ¿es así?
JACK.- Sí.
CAROL.- ¿Y yo tengo que hacer de... maestra de ceremonias?
JACK.- Más o menos, sí.
CAROL.- Qué panda de locos.
Llaman a la puerta. Entran Holden y Scott.
LAURA.- Hola, chicos.
Los dos se sientan en las sillas que quedan libres.
JOE.- Joe dice que Laura tiene una bonita casa.
LAURA.- Gracias, Joe.
CAROL.- En la mía no se hará todo esto, ¿no?
ANDREA.- Hombre, pues sí.
CAROL.- Pues me niego.
MIMI.- Bueno, empezaré yo ya que...
JACK.- Adelante.
MIMI.- Ayer estuve a punto de probar el alcohol de nuevo. Pero, en el último momento, me contuve.
Todos aplauden.
REMY.- ¿Y qué estabas haciendo?
MIMI.- Ver fotos de mi ex-marido.
JACK.- Oh... eso me pasa a mí cuando veo fotos de mi mujer, que en paz descanse.
ANDREA.- Pensaba que os divorciasteis... por tu problema con la... bueno, con la bebida.
JACK.- ¿Divorcio? Nunca he dicho yo tal cosa.
HOLDEN.- Yo empecé mi tratamiento.
MIMI.- ¿Tratamiento?
HOLDEN.- Tengo SIDA.
Todos se quedan en silencio.
MIMI.- Dios, Holden, no sabíamos nada.
LAURA.- ¿Te encuentras bien?
HOLDEN.- Sí, sí. Bien estoy, la verdad.
JACK.- ¿Cuándo empezaste el tratamiento?
HOLDEN.- Hace unos días, creo.
LAURA.- Lo siento mucho, Holden.
ANDREA.- Laura, ¿el baño?
LAURA.- Oh, sí, por esa puerta, a la izquierda.
ANDREA.- Gracias.
Andrea se levanta y camina hacia el baño, cuando ve una puerta entreabierta y entra.
ANDREA.- Oh.
Es el dormitorio de Laura. Sobre su mesa, hay una foto recortada. Es Laura, que parece estar con alguien más, pero esa persona ha sido recortada. El cajón de la mesa está entreabierto. Va a abrirlo.
LAURA.- ¿Andrea?
ANDREA.- Oh, oh, perdona... entré aquí pensando en el baño y...
LAURA.- Oh, el baño está aquí, enfrente.
Andrea sale de la habitación, cabizbaja. Laura se asegura que ha entrado en el baño y camina hacia la mesa. Abre el cajón del todo. Está lleno de fotos de Laura con Rachel, la hermana de Andrea. Cierra el cajón y sale de la habitación, cerrando la puerta.
HACE 5 MESES
RACHEL.- ¿Qué habéis hecho qué! ¡PERO ESTÁIS LOCAS!
ANDREA.- Eh, eh, dijiste que organizáramos tu despedida de soltera, ¿no? Pues eso hacemos.
RACHEL.- Pero no que llamarais a mi amor de la juventud, por el amor de Dios. Aunque sigo siendo joven, ¿eh?
CAROL.- Bueno, tampoco pasa nada, ¿no? Estás prometida, te vas a casar en 3 días. ¿Qué más da?
Entra un hombre grande vestido de traje.
RACHEL.- ¿Quién...?
ANDREA.- Mi guardaespaldas. Después de las cartas que me manda continuamente el... loco ese... tengo que cubrirme las espaldas.
RACHEL.- Pues está maci...
CAROL.- ¡Que te vas a casar!
RACHEL.- Ya, bueno, eso es secundario.
CAROL.- ¿Secundario!
Llaman a la puerta. Rachel se acerca y abre la puerta.
CRAIG.- Hola.
RACHEL.- ¿Cra... Cra... Craig?
CRAIG.- Sí, eh... veo que te pillo comunicando...
Carol reprime la risa y se acerca a la puerta.
CAROL.- Hola, Craig.
CRAIG.- Eh, Carol, cuánto tiempo.
CAROL.- Tampoco tanto, ¿eh?
CRAIG.- Hola, Andrea.
ANDREA.- Hola.
CRAIG.- Bueno, tenemos que hablar de... ummm... eso.
CAROL.- ¿Eso? Es... ¡Oh, oh, “eso”! Vale, vale. Dame 5 minutos que me cambie y vamos a tomar un café.
CRAIG.- Está bien.
Carol se va.
RACHEL.- Bueno, ¿y qué tal te va todo?
CRAIG.- Bueno, no me puedo quejar. ¿Y el novio?
RACHEL.- Pues... supongo que en su casa, ¿no?
CRAIG.- Sí, eh, claro, supongo.
RACHEL.- Veo que te has quedado sin palabras durante todos estos años. ¿Sigues saliendo con la zorra... quiero decir, con Lucy Simmons?
CRAIG.- Hace tiempo que lo dejamos. No llevaba a ninguna parte.
RACHEL.- Y no hay... ehem... ¿nadie por ahí?
Carol aparece de nuevo.
CAROL.- ¿Preparado?
CRAIG.- Sí, claro. ¡Hasta luego!
Carol y Craig salen de la casa. Andrea se acerca a Rachel.
ANDREA.- Eh, cálmate bonita.
RACHEL.- ¿Perdona?
ANDREA.- No has podido ser más borde.
RACHEL.- Oh... no, si fui muy simpática.
ANDREA.- ¡Oh, sí, vaya! En el mundo al revés todos lo somos.
Suena un ruido de cristales.
GUARDAESPALDAS (desde la cocina).- ¡Lo siento, iba a coger agua y...!
RACHEL.- Será tu guardaespaldas, pero como sea tan manazas con la pistola... vas lista.
DÍA 27
EN CASA
Andrea está sentada en el sillón, con el teléfono en la mano. Cuelga, enfadada.
CAROL.- ¿Y?
ANDREA.- No deja de comunicar.
CAROL.- Bueno, inténtalo luego.
ANDREA.- Necesito... hablar con él.
CAROL.- Ya, te entiendo.
ANDREA.- ¡Y cuando me lo cogen, me llaman Mónica! ¿Quién es esa Mónica?
CAROL.- Calma ante todo. Puede ser su hermana o cualquier otra cosa.
ANDREA.- Lo dudo.
CAROL.- Muy pesimista eres tú.
ANDREA.- Tengo que contarte algo que vi en la casa de Laura y...
Anna entra por la puerta.
ANNA.- ¿Puedes dejarme tranquila?
DAVID.- No, ya sabes lo que te dije. Voy a ser tu sombra hasta que... ¡Oh la la, que tenemos aquí!
Carol se levanta y va a saludarle rápidamente.
CAROL.- Hola, Da...
David sigue sin hacer caso a Carol y se sienta junto a Andrea, que se aparta.
ANDREA.- ¿Acaso te conozco?
ANNA.- Es el pesado de mi hermano.
ANDREA.- Vale, ¿y puede dejar de babear?
DAVID.- David Milton, para servirla.
Se pone de rodillas y le coge la mano.
ANNA.- Por Dios, David, que puedes pagar a alguien para que se arrodille por ti.
ANDREA.- Eh, ¿me devuelves la mano?
DAVID.- La mismísima Andrea Blue viviendo contigo, Anna. Ahora sí que no pienso separarme.
ANNA.- Pues es mi hora de aeróbic así que ya te estás largando.
CAROL.- Querrás decir tu hora del kilo de helado y la telenovela.
ANNA.- Sí, Carol, lo que tú digas. ¡Ahuecando!
Anna le va empujando hacia la puerta.
DAVID.- ¡Encantado! ¡Aquí tienes mi tarjeta!
David lanza un montón de tarjetas al aire y sale del apartamento, empujado por Anna.
ANNA.- Qué pesado.
ANDREA.- ¿Y qué hace tu hermano aquí?
ANNA.- Mi padre... es una larga historia. ¡Oh, Carol, vino alguien a verte antes!
CAROL.- ¿Quién era?
ANNA.- ¡Yo que sé! No soy tu criada.
Se va hacia la habitación.
ANNA.- Ah, por cierto, creo que deberías hablar con la borrachina sobre su problema con las botellas. Antes casi me abro la cabeza con una que me cayó de la estantería.
Se mete en su dormitorio.
ANDREA.- No sé de qué está hablando.
CAROL.- Andy...
ANDREA.- No, no, no hagas de madre.
CAROL.- Está bien. Está bien. No te diré nada. Eres lo suficientemente mayorcita.
ANDREA.- Lo soy.
POR LA NOCHE
Suena el teléfono. Carol enciende la luz de su cuarto y responde.
CAROL.- ¿Sí?
VOZ.- ¿Caroline Blue?
CAROL.- Quién es.
VOZ.- Tengo algo que podría interesarle.
CAROL.- Oiga, son las... Dios, son las 4 de la madrugada. ¿Quién narices...?
VOZ.- ¿Recuerda a Alan...?
Carol se pone tensa.
CAROL.- Quién es.
VOZ.- Quizá le interese lo que tengo para usted.
CAROL.- O me dice quién es o...
VOZ.- ¿También va a matarme a mí? Le diré lo que quiero. Reúnase conmigo mañana en el cine Bogart en la sesión de 22, en la película: “Chantaje”. Qué propio, ¿no?
CAROL.- Oiga... ¿hola? ¡OIGA!
EN LA CALLE
Holden camina junto a Scott.
SCOTT.- Y le dije que no podía seguir así.
HOLDEN.- Es normal.
SCOTT.- Estaba cansado ya, ¿sabes?
HOLDEN.- Sí.
SCOTT.- Eh, ¿tú dónde vas?
HOLDEN.- A mi casa.
SCOTT.- ¿Está cerca de aquí?
HOLDEN.- Perdona, ¿qué?
SCOTT.- Tu casa. ¿Está cerca?
HOLDEN.- Sí, sí.
SCOTT.- Bueno, yo vivo aquí.
Scott sube unas escaleras hasta llegar al portal.
SCOTT.- Ya nos vemos mañana.
HOLDEN.- Claro.
Scott abre la puerta entra. Enciende la luz del portal y deja cerrarse la puerta. En el último momento, impide que se cierre y la abre del todo con una mano, sin que se le vea a él. Holden se queda mirando la puerta abierta. Da un paso hacia delante, luego otro, luego otro... y acaba subiendo las escaleras. La luz del portal se apaga y la puerta se cierra.
HACE 5 MESES
CAROL.- ¿Te parece bien?
CRAIG.- Sí, claro.
CAROL.- Bueno, 3 bailes entonces.
CRAIG.- ¿De qué tengo que ir disfrazado?
CAROL.- Bueno, no estaría mal que fueras de policía al principio... luego de bombero... y por último... bueno, lo dejo a tu elección.
CRAIG.- ¿Alguno será baile privado? Porque entonces sube el...
CAROL.- Bueno, ¿sube mucho?
CRAIG.- Sí.
CAROL.- El último quiero que sea privado.
CRAIG.- ¿Sabes? No me siento muy cómodo con todo esto. Eso de que nos conozcamos de cuando éramos jóvenes... y ahora vaya a bailar medio desnudo delante de...
CAROL.- Oooh, tranquilo. A ella le va a encantar, te lo aseguro.
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
domingo 29 de marzo de 2009
Capítulo XXVI
DÍA 26
TODOS.- ¡Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos Holden, cumpleaños feliz! ¡BIIIEEEEN!
Todos empiezan a aplaudir y Holden sopla las velas.
HOLDEN.- Gracias, no-no pensé que se acordaría nadie.
MIMI.- No seremos parientes de sangre pero...
LAURA.- Somos tu familia.
HOLDEN.- Gracias.
Jack le da un abrazo.
JACK.- Toma, mi regalo.
Holden se sonroja y coge el paquete que le ofrece Jack. Lo abre rápidamente.
JACK.- Son dos libros que he leído millones de veces.
Los dos libros están arrugados y llenos de anotaciones.
JACK.- Quiero que te los quedes tú.
HOLDEN.- Gracias.
MIMI.- Eh, eh, que aún quedan mis regalos. Seguro que te encanta el mío.
Mimi le da su regalo.
MÁS TARDE
HOLDEN.- Muchas gracias, en serio.
MIMI.- Ya lo has dicho ochenta veces.
SARAH.- Mimi, no seas desagradable.
JACK.- Tranquila, Sarah. Sólo intenta suplir el vacío de apatía que dejó Karen.
MIMI.- ¿Qué intento qué?
Todos callan.
SARAH.- Hablemos de ello.
ANDREA.- ¿De Karen?
JACK.- Ya ha pasado tiempo.
MIMI.- ¿Hablar de aquel día?
JOE.- Joe opina que...
MIMI.- Joe se calla.
REMY.- Nos vendría bien hablar sobre ello.
HOLDEN.- ¿Andrea?
Andrea levanta la cabeza.
HOLDEN.- ¿Quieres hablar de ello?
Se queda mirándoles fijamente a todos.
EN CASA
Carol está tumbada en el sofá.
CAROL.- Dios, cómo adoro los sábados.
VÍCTOR.- ¡No queda leche!
CAROL.- ¡MIRA EN EL CAJÓN DE AL LADO!
VÍCTOR.- Joder, ya no hay leche. Menuda gracia.
Suena la puerta. Carol se levanta y abre.
CAROL.- Hola.
DAVID.- Hola. Vengo buscando a Anna.
CAROL.- Anna no está ahora.
DAVID.- Ah, perdona, eres la sirvienta.
CAROL.- ¿Eh, cómo que...?
DAVID (gesticulando mucho).- Bueno, cuando venga, le dices que he venido a verla, ¿entendido?
CAROL.- ¿Pe-pe...?
DAVID.- Ay, lo siento, no sabes hablar aún nuestro idioma... bueeeenooo, diiiileeeee queee haaaa veniiiidoooo su hermaaaaanooooo favoriiiiiitooooo.
CAROL.- ¿Hermano?
DAVID.- Sí, hermaaaano. Her-Ma-No.
Víctor sale de la cocina.
VÍCTOR.- ¿Quién es éste?
DAVID.- ¿Coméis mientras estáis de servicio? ¡Ya se enterará Anna de esto!
David se gira y se va.
VÍCTOR.- Quién era.
CAROL.- Problemas.
EN EL PLATÓ
SYLVIA.- Pero este personaje no debería ser así. Pienso que si dijera: ¡Oh, my God! Quedaría más creíble.
DIRECTOR.- Totalmente de acuerdo.
ANNA.- Dios, me dan arcadas.
JULIO.- Dímelo a mí.
ANNA.- Esa Sylvia es una...
JULIO.- Guarra.
ANNA.- Totalmente. Voy a acabar con su...
JULIO.- Reinado.
ANNA.- Y se va a enterar de quien soy...
JULIO.- Yo.
ANNA.- Porque sólo lleva dos días aquí, que si no, ya estaría...
JULIO.- Gorda.
ANNA.- ¿Eh?
DIRECTOR.- ¡ANNA, A PLATÓ!
Anna se acerca hacia el plató de grabación.
DIRECTOR.- Bueno, ahora es cuando Renaldo te enfoca con una pistola.
SYLVIA.- ¿Y si fuera una ballesta? Así le daríamos profundidad al personaje y...
DIRECTOR.- ¡Excelente idea! ¡ATREZZO, UNA BALLESTA!
ANNA.- ¡Por favor!
EN LA CALLE
Andrea está en una cabina.
ANDREA.- Hola, ¿información? Sí, sí, quería saber el número de... Vale, espero, espero.
Andrea está impaciente. Se gira y ve a Scott apoyado en la fachada del centro de terapia. Va a saludarle pero se detiene porque le hablan por el teléfono.
ANDREA.- Sí, es la clínica...
Ahora, Holden sale de dentro. Scott se gira hacia él.
ANDREA.- Sí, sí, esa misma. ¿Puede ponerme con ella? Estupendo. Gracias
SCOTT.- Hola.
HOLDEN.- Ah, hola.
Andrea mira la escena desde la cabina.
VOZ.- ¿Hola?
ANDREA.- Ay, sí, sí, perdone. Llamaba para hablar con un paciente de la clínica. Su nombre es Tom Ian Green. Sí, Green.
VOZ.- Sí, un momento. Es usted Monica, ¿no?
Andrea cuelga rápidamente. Holden y Scott ya se han ido.
HACE 5 MESES
RACHEL.- ¡Esas flores no! ¿No ves que no pegan?
Rachel está en el salón de la casa.
ANDREA.- ¿En serio piensas hacer la boda en el salón?
RACHEL.- ¿Por qué no?
ANDREA.- ¿Por qué es un salón?
RACHEL.- A ver, toooonta, no vamos a hacerlo en “este salón”. Sólo miro, tomo notas, observo.
ANDREA.- ¿Y en qué salón piensas hacerla?
RACHEL.- Pues pensaba hacerlo... en tu antigua casa...
ANDREA.- ¿Qué!
RACHEL.- Sí, hija, sí, esperaba que hablaras con...
ANDREA.- ¡No pienso hablar con nadie! ¡Y menos para que me dejen mi antigua casa para que tengas tu boda! ¿Pero estás loca?
RACHEL.- Ay, Andrea, por favor, hazme sólo este favor. ¿Qué te he pedido yo, eh?
ANDREA.- ¿Quieres que empiece?
Carol entra.
CAROL.- Andreaaaa, cartaaaaa.
Carol le da una carta. Andrea abre el sobre y cae una rosa manchada de rojo.
ANDREA.- ¡OH!
CAROL.- Mierda. Andrea, ha llegado el momento de que...
RACHEL.- ¿Veis? ¡Ése es el color de flores que quiero!
ANDREA.- Esto empieza a ser siniestro.
RACHEL.- Va siendo hora de que llamemos a la policía.
CAROL.- ¡NO!
ANDREA.- ¿Y qué piensas que debería hacer, lumbreras?
CAROL.- Un guardaespaldas, un gorila de esos, ¿no? Ay, no sé...
Scott está sentado en un banco en medio de un parque. No va vestido de policía.
TOM.- Hola.
SCOTT.- ¿Eh? ¡Hola, qué tal!
TOM.- Bien, bien.
SCOTT.- Hace días que no te veo. Bueno, desde que vino tu novia y...
TOM.- ¿Eh? ¿Novia?
SCOTT.- Sí, bueno... oye, tengo prisa y...
TOM.- Bueno, pues nada entonces.
SCOTT.- ¿Querías algo?
TOM.- Si quieres podíamos tomarnos algo, ¿no?
SCOTT.- Bueno... te haré un hueco.
TOM.- ¿No tenías prisa?
SCOTT.- Ya no.
DÍA 26
EN EL PLATÓ
DIRECTOR.- ¡PARAMOS PARA COMER!
ANNA.- ¡Por fin, tengo un hambre...!
Todos empiezan a irse.
DAVID.- ¡ANNIE!
ANNA.- ¿Annie? Oh, mierda, no.
Anna se gira.
ANNA.- ¡DAVIIIID!
Anna se acerca y le da un abrazo.
DAVID.- Oh, espera, me llaman.
Saca un teléfono de última generación de su bolsillo.
DAVID.- Ya, era un mensaje.
ANNA.- ¿Tienes... tienes el rPhone?
DAVID.- Oh, sí, es mi segundo.
ANNA (entre dientes).- Cabrito.
DAVID.- ¿Decías?
ANNA.- Nada, nada. Bueno, y qué haces... qué haces aquí.
DAVID.- Venir a ver a mi hermana del alma.
ANNA.- Mentira.
DAVID.- Vale, papá me manda.
ANNA.- Qué quiere.
DAVID.- Que viva contigo una temporada.
ANNA.- ¿Qué? No, no, de ninguna manera.
DAVID.- Querida, no puedes negarte. Si no, te quedas sin herencia. Me manda para que te vigile. Y mejor será que me trates bien, porque de ti depende de que le hable bien... o mal de ti.
ANNA.- ¡Pero no hay sitio para que te quedes!
DAVID.- Oh, tranquila, ya tengo alquilada una suite en el mejor hotel de la ciudad.
ANNA.- ¿En el Milton?
DAVID.- Annie, cariño, ambos sabemos que los Milton son una mierda muy cara. No, no, estoy en uno de la competencia... con un pseudónimo, claro.
ANNA.- ¿Y si se lo digo yo a papá?
DAVID.- Soy su favorito. Veamos si te cree. Bueno, me voy, te dejo seguir con el culebrón. ¡Ciao!
David se va y Anna se queda, gruñendo.
JULIO.- Esto te pasa por mala.
ANNA.- ¡Tú calla, maruja!
JULIO (indignado).- ¡OH!
EN COMISARÍA
Sam entra en el despacho.
RYAN.- Ya tenemos nuevo caso.
SAM.- ¿Y eso?
RYAN.- ¿Te acuerdas de las hermanas Blue?
SAM.- El caso Nichols, sí, recuerdo. Fue hace poco.
RYAN.- Sí, sí. Pues tenemos otro caso que las implica.
SAM.- ¿Eh?
RYAN.- Hace 5 meses que se cerró la investigación de la desaparición de Alan Blue, hermano de ambas.
SAM.- Interesante.
RYAN.- Más interesante es que el día que desapareció, estaba con ellas.
SAM.- Se pone bien la cosa.
RYAN.- Y aún hay más. Caroline retiró la denuncia de desaparición. ¿Quién puede no querer encontrar a un hermano?
SAM.- Eso nos toca averiguar.
EN CASA
CAROL.- Es tan guapo.
ANNA.- Y tan pesado.
CAROL.- Y tan agradable.
ANNA.- Y viene aquí a darme órdenes.
CAROL.- Y me trata tan bien.
ANNA.- ¡Y siempre se me adelanta en todas las modas!
CAROL.- ¿Pero de qué hablas?
ANNA.- ¿Y tú?
CAROL.- De Víctor... aaaaayyyy (suspira).
ANNA.- ¿Vic qué? Yo hablo de mi hermanastro.
CAROL.- Vino antes a verte.
ANNA.- ¿Y a qué esperabas para contármelo?
CAROL.- ¿Eh?
ANNA.- Necesito una copa.
CAROL.- Y yo.
ANNA.- Trae una de tus botellas.
CAROL.- Pues como no las pintes.
ANNA.- Ay, ¿tengo que ir yo?
Camina hacia la estantería y quita un libro. Detrás, no está la botella.
ANNA.- ¡Eh, dónde la has dejado!
CAROL.- ¿El qué?
ANNA.- La botella de vodka que escondías aquí.
CAROL.- Yo no escondo botellas de vodka. De hecho, el vodka no me gusta. Yo soy más de...
ANNA.- Pues ya me dirás quién esconde botellas de alcohol por toda la casa.
CAROL.- ¿Botellas de alcohol dices?
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Gracias
TODOS.- ¡Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos Holden, cumpleaños feliz! ¡BIIIEEEEN!
Todos empiezan a aplaudir y Holden sopla las velas.
HOLDEN.- Gracias, no-no pensé que se acordaría nadie.
MIMI.- No seremos parientes de sangre pero...
LAURA.- Somos tu familia.
HOLDEN.- Gracias.
Jack le da un abrazo.
JACK.- Toma, mi regalo.
Holden se sonroja y coge el paquete que le ofrece Jack. Lo abre rápidamente.
JACK.- Son dos libros que he leído millones de veces.
Los dos libros están arrugados y llenos de anotaciones.
JACK.- Quiero que te los quedes tú.
HOLDEN.- Gracias.
MIMI.- Eh, eh, que aún quedan mis regalos. Seguro que te encanta el mío.
Mimi le da su regalo.
MÁS TARDE
HOLDEN.- Muchas gracias, en serio.
MIMI.- Ya lo has dicho ochenta veces.
SARAH.- Mimi, no seas desagradable.
JACK.- Tranquila, Sarah. Sólo intenta suplir el vacío de apatía que dejó Karen.
MIMI.- ¿Qué intento qué?
Todos callan.
SARAH.- Hablemos de ello.
ANDREA.- ¿De Karen?
JACK.- Ya ha pasado tiempo.
MIMI.- ¿Hablar de aquel día?
JOE.- Joe opina que...
MIMI.- Joe se calla.
REMY.- Nos vendría bien hablar sobre ello.
HOLDEN.- ¿Andrea?
Andrea levanta la cabeza.
HOLDEN.- ¿Quieres hablar de ello?
Se queda mirándoles fijamente a todos.
EN CASA
Carol está tumbada en el sofá.
CAROL.- Dios, cómo adoro los sábados.
VÍCTOR.- ¡No queda leche!
CAROL.- ¡MIRA EN EL CAJÓN DE AL LADO!
VÍCTOR.- Joder, ya no hay leche. Menuda gracia.
Suena la puerta. Carol se levanta y abre.
CAROL.- Hola.
DAVID.- Hola. Vengo buscando a Anna.
CAROL.- Anna no está ahora.
DAVID.- Ah, perdona, eres la sirvienta.
CAROL.- ¿Eh, cómo que...?
DAVID (gesticulando mucho).- Bueno, cuando venga, le dices que he venido a verla, ¿entendido?
CAROL.- ¿Pe-pe...?
DAVID.- Ay, lo siento, no sabes hablar aún nuestro idioma... bueeeenooo, diiiileeeee queee haaaa veniiiidoooo su hermaaaaanooooo favoriiiiiitooooo.
CAROL.- ¿Hermano?
DAVID.- Sí, hermaaaano. Her-Ma-No.
Víctor sale de la cocina.
VÍCTOR.- ¿Quién es éste?
DAVID.- ¿Coméis mientras estáis de servicio? ¡Ya se enterará Anna de esto!
David se gira y se va.
VÍCTOR.- Quién era.
CAROL.- Problemas.
EN EL PLATÓ
SYLVIA.- Pero este personaje no debería ser así. Pienso que si dijera: ¡Oh, my God! Quedaría más creíble.
DIRECTOR.- Totalmente de acuerdo.
ANNA.- Dios, me dan arcadas.
JULIO.- Dímelo a mí.
ANNA.- Esa Sylvia es una...
JULIO.- Guarra.
ANNA.- Totalmente. Voy a acabar con su...
JULIO.- Reinado.
ANNA.- Y se va a enterar de quien soy...
JULIO.- Yo.
ANNA.- Porque sólo lleva dos días aquí, que si no, ya estaría...
JULIO.- Gorda.
ANNA.- ¿Eh?
DIRECTOR.- ¡ANNA, A PLATÓ!
Anna se acerca hacia el plató de grabación.
DIRECTOR.- Bueno, ahora es cuando Renaldo te enfoca con una pistola.
SYLVIA.- ¿Y si fuera una ballesta? Así le daríamos profundidad al personaje y...
DIRECTOR.- ¡Excelente idea! ¡ATREZZO, UNA BALLESTA!
ANNA.- ¡Por favor!
EN LA CALLE
Andrea está en una cabina.
ANDREA.- Hola, ¿información? Sí, sí, quería saber el número de... Vale, espero, espero.
Andrea está impaciente. Se gira y ve a Scott apoyado en la fachada del centro de terapia. Va a saludarle pero se detiene porque le hablan por el teléfono.
ANDREA.- Sí, es la clínica...
Ahora, Holden sale de dentro. Scott se gira hacia él.
ANDREA.- Sí, sí, esa misma. ¿Puede ponerme con ella? Estupendo. Gracias
SCOTT.- Hola.
HOLDEN.- Ah, hola.
Andrea mira la escena desde la cabina.
VOZ.- ¿Hola?
ANDREA.- Ay, sí, sí, perdone. Llamaba para hablar con un paciente de la clínica. Su nombre es Tom Ian Green. Sí, Green.
VOZ.- Sí, un momento. Es usted Monica, ¿no?
Andrea cuelga rápidamente. Holden y Scott ya se han ido.
HACE 5 MESES
RACHEL.- ¡Esas flores no! ¿No ves que no pegan?
Rachel está en el salón de la casa.
ANDREA.- ¿En serio piensas hacer la boda en el salón?
RACHEL.- ¿Por qué no?
ANDREA.- ¿Por qué es un salón?
RACHEL.- A ver, toooonta, no vamos a hacerlo en “este salón”. Sólo miro, tomo notas, observo.
ANDREA.- ¿Y en qué salón piensas hacerla?
RACHEL.- Pues pensaba hacerlo... en tu antigua casa...
ANDREA.- ¿Qué!
RACHEL.- Sí, hija, sí, esperaba que hablaras con...
ANDREA.- ¡No pienso hablar con nadie! ¡Y menos para que me dejen mi antigua casa para que tengas tu boda! ¿Pero estás loca?
RACHEL.- Ay, Andrea, por favor, hazme sólo este favor. ¿Qué te he pedido yo, eh?
ANDREA.- ¿Quieres que empiece?
Carol entra.
CAROL.- Andreaaaa, cartaaaaa.
Carol le da una carta. Andrea abre el sobre y cae una rosa manchada de rojo.
ANDREA.- ¡OH!
CAROL.- Mierda. Andrea, ha llegado el momento de que...
RACHEL.- ¿Veis? ¡Ése es el color de flores que quiero!
ANDREA.- Esto empieza a ser siniestro.
RACHEL.- Va siendo hora de que llamemos a la policía.
CAROL.- ¡NO!
ANDREA.- ¿Y qué piensas que debería hacer, lumbreras?
CAROL.- Un guardaespaldas, un gorila de esos, ¿no? Ay, no sé...
Scott está sentado en un banco en medio de un parque. No va vestido de policía.
TOM.- Hola.
SCOTT.- ¿Eh? ¡Hola, qué tal!
TOM.- Bien, bien.
SCOTT.- Hace días que no te veo. Bueno, desde que vino tu novia y...
TOM.- ¿Eh? ¿Novia?
SCOTT.- Sí, bueno... oye, tengo prisa y...
TOM.- Bueno, pues nada entonces.
SCOTT.- ¿Querías algo?
TOM.- Si quieres podíamos tomarnos algo, ¿no?
SCOTT.- Bueno... te haré un hueco.
TOM.- ¿No tenías prisa?
SCOTT.- Ya no.
DÍA 26
EN EL PLATÓ
DIRECTOR.- ¡PARAMOS PARA COMER!
ANNA.- ¡Por fin, tengo un hambre...!
Todos empiezan a irse.
DAVID.- ¡ANNIE!
ANNA.- ¿Annie? Oh, mierda, no.
Anna se gira.
ANNA.- ¡DAVIIIID!
Anna se acerca y le da un abrazo.
DAVID.- Oh, espera, me llaman.
Saca un teléfono de última generación de su bolsillo.
DAVID.- Ya, era un mensaje.
ANNA.- ¿Tienes... tienes el rPhone?
DAVID.- Oh, sí, es mi segundo.
ANNA (entre dientes).- Cabrito.
DAVID.- ¿Decías?
ANNA.- Nada, nada. Bueno, y qué haces... qué haces aquí.
DAVID.- Venir a ver a mi hermana del alma.
ANNA.- Mentira.
DAVID.- Vale, papá me manda.
ANNA.- Qué quiere.
DAVID.- Que viva contigo una temporada.
ANNA.- ¿Qué? No, no, de ninguna manera.
DAVID.- Querida, no puedes negarte. Si no, te quedas sin herencia. Me manda para que te vigile. Y mejor será que me trates bien, porque de ti depende de que le hable bien... o mal de ti.
ANNA.- ¡Pero no hay sitio para que te quedes!
DAVID.- Oh, tranquila, ya tengo alquilada una suite en el mejor hotel de la ciudad.
ANNA.- ¿En el Milton?
DAVID.- Annie, cariño, ambos sabemos que los Milton son una mierda muy cara. No, no, estoy en uno de la competencia... con un pseudónimo, claro.
ANNA.- ¿Y si se lo digo yo a papá?
DAVID.- Soy su favorito. Veamos si te cree. Bueno, me voy, te dejo seguir con el culebrón. ¡Ciao!
David se va y Anna se queda, gruñendo.
JULIO.- Esto te pasa por mala.
ANNA.- ¡Tú calla, maruja!
JULIO (indignado).- ¡OH!
EN COMISARÍA
Sam entra en el despacho.
RYAN.- Ya tenemos nuevo caso.
SAM.- ¿Y eso?
RYAN.- ¿Te acuerdas de las hermanas Blue?
SAM.- El caso Nichols, sí, recuerdo. Fue hace poco.
RYAN.- Sí, sí. Pues tenemos otro caso que las implica.
SAM.- ¿Eh?
RYAN.- Hace 5 meses que se cerró la investigación de la desaparición de Alan Blue, hermano de ambas.
SAM.- Interesante.
RYAN.- Más interesante es que el día que desapareció, estaba con ellas.
SAM.- Se pone bien la cosa.
RYAN.- Y aún hay más. Caroline retiró la denuncia de desaparición. ¿Quién puede no querer encontrar a un hermano?
SAM.- Eso nos toca averiguar.
EN CASA
CAROL.- Es tan guapo.
ANNA.- Y tan pesado.
CAROL.- Y tan agradable.
ANNA.- Y viene aquí a darme órdenes.
CAROL.- Y me trata tan bien.
ANNA.- ¡Y siempre se me adelanta en todas las modas!
CAROL.- ¿Pero de qué hablas?
ANNA.- ¿Y tú?
CAROL.- De Víctor... aaaaayyyy (suspira).
ANNA.- ¿Vic qué? Yo hablo de mi hermanastro.
CAROL.- Vino antes a verte.
ANNA.- ¿Y a qué esperabas para contármelo?
CAROL.- ¿Eh?
ANNA.- Necesito una copa.
CAROL.- Y yo.
ANNA.- Trae una de tus botellas.
CAROL.- Pues como no las pintes.
ANNA.- Ay, ¿tengo que ir yo?
Camina hacia la estantería y quita un libro. Detrás, no está la botella.
ANNA.- ¡Eh, dónde la has dejado!
CAROL.- ¿El qué?
ANNA.- La botella de vodka que escondías aquí.
CAROL.- Yo no escondo botellas de vodka. De hecho, el vodka no me gusta. Yo soy más de...
ANNA.- Pues ya me dirás quién esconde botellas de alcohol por toda la casa.
CAROL.- ¿Botellas de alcohol dices?
Esta serie esta REGISTRADA en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL y su copia sin permiso puede suponer un delito contra la propiedad intelectual y los derechos de autor.
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